Había aparecido un panfleto del PO. Sin embargo, el jefe de la fuerza de seguridad lo desvinculó.

El Partido Obrero se presenta hoy como querellante en la causa que investiga la colocación de un artefacto explosivo en la puerta del Departamento de Policía, el pasado viernes 5 de enero.

La maniobra es porque, ese día, un desconocido en una moto había dejado dos bombas caseras debajo de un camión antidisturbios en la sede central de la Policía Federal. Además, había mensajes intimidantes contra el juez federal Claudio Bonadio y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

“Vamos por vos toda tu familia“, decía el texto amenazante contra el magistrado colocado cerca de una garita policial en una caja de cartón en las calles Triunvirato y El Payador, en Villa Bosch.

El otro mensaje decía “Bullrich, liberá a los presos de Congreso”. El jefe de la Policía Federal, Néstor Roncaglia, informó que se encontró un panfleto con la firma del Partido Obreroen el que se pide “libertad a los argentinos presos en Congreso o los ataques seguirán”. El mensaje hace referencia a los detenidos por los incidentes durante el debate de la reforma previsional en la Cámara de Diputados, en diciembre pasado. El PO negó categóricamente haber sido el autor.

Y, de hecho, Roncaglia remarcó: “No estamos acusando a nadie del Partido Obrero. Es más, me llama la atención que en una amenaza así dejen la firma del autor, en alusión a otro grupo político”.

Sin embargo, Gabriel Solano, dirigente del Partido Obrero, insistió en la acusación. “Forma parte de una campaña de criminalización de la lucha popular y, especialmente, de la movilización de 300.000 personas que 18 de diciembre protestó contra la reforma jubilatoria y por la que hay dos militantes de nuestra organización presos injustamente. A través de medios periodísticos hemos tomado nota de que por este caso hubo dos personas detenidas y luego liberadas mientras que a Arakaki y Ponce se les ha denegado la excarcelación y eximición de prisión”, opinó el dirigente.

“Nos presentamos en la causa para reclamar que se clarifique quién pretendió acusar a nuestra organización de este hecho, colocando nuestra firma en el artefacto, con el objetivo de generar una falsa idea y amedrentar a la población respecto a nuestro partido y nuestro método político. El Juez debe desentrañar quién tiene la impunidad y libertad para colocar una bomba en la puerta del Departamento de Policía y si se trata de un pretendido ataque a una institución del Estado o, exactamente al revés, una agresión del Estado contra una organización que rechaza la política aplicada por el gobierno”, agregó.

Por otra parte, el Gobierno y la Justicia investigan si un mismo grupo está detrás de estos ataques con bombas caseras contra la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el juez federal Claudio Bonadio, la sede de la Policía Federal y el ministerio de Seguridad Bonaerense, revelaron a Clarín dos fuentes gubernamentales.

En ese momento, el jefe de la Policía Federal, Néstor Roncaglia, declaró: “Se trata de un modus operandi al cual prestamos atención porque me comentaron que hay artefactos detectados en otros lados de similares características, en Capital Federal y en todo el país, dijo.

 

Fuente: clarin.com