Viktor Orbán, en el centro, celebró los resultados electorales que confirman que será primer ministro de Hungría por tercera vez consecutiva.

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ejercerá su tercer mandato consecutivo en el cargo tras la amplia victoria lograda en las elecciones generales celebradas este domingo en el país centroeuropeo.

Su partido, el conservador nacionalista Fidesz, obtuvo casi la mitad de los votos(48,9%) según el 95% de papeletas escrutadas.

Se estima que la participación fue de casi un 70%.

Con estos datos, el Fidesz no solo mejora sus datos de los comicios de 2014, sino que también mantendría su mayoría de dos tercios en el Parlamento.

Orbán confirmó su triunfo ante sus seguidores en Budapest, y dijo que el resultado es una “gran victoria para Hungría, que ahora podrá seguir en su camino iniciado, para poder defender al país”.

Orbán, de 54 años, había centrado su campaña electoral en un único mensaje: proteger a Hungría de la inmigración y los refugiados, defendiendo las fronteras del país y bloqueando la entrada de ciudadanos musulmanes.

Contra la inmigración

Había pocas dudas de que Fidesz ganaría las elecciones, pero no se sabía con certeza si conseguiría repetir su “supermayoría” en el Parlamento que le permitió aprobar en el pasado controvertidas leyes que ejercen presión sobre el poder judicial y la prensa.

Los últimos resultados, sin embargo, confirman que Orbán consiguió los 134 escaños necesarios para continuar teniendo el dominio de la Cámara.

En el recuento le siguen el nacionalista partido Jobbik (antes de tendencia ultraderechista), con el 20% de los votos, y la coalición de izquierdas liderada por los socialdemócratas, con un 12%.

El líder de Jobbik, Gabor Vona, anunció que dimite de su cargo tras conocer los resultados de este domingo.

Orbán, euroescéptico declarado, aprovechará probablemente los resultados para reivindicar sus enfrentamientos con la Unión Europea por sus duras medidas contra la inmigración y su rechazo tajante al programa de distribución de refugiados por cuotas.

Durante su campaña, Orbán se negó a debatir públicamente con sus oponentes o hablar con medios de comunicación independientes.

Sus mítines políticos ante miles de seguidores tuvieron siempre una temática central: detener la inmigración.

Bajo su mandato, Hungría construyó una valla a lo largo de sus fronteras con Serbia y Croacia en 2015 para detener la inmigración ilegal.

 

Fuente: bbc.com