El Parlamento turco acaba de confirmar la celebración de elecciones anticipadas para el 24 de junio de 2018 en vez de para el 3 de noviembre de 2019, anunció el presidente del país, Recep Tayyip Erdogan. Sputnik analiza qué podría haber detrás de esta decisión.

El mismo Erdogan justifica el adelanto por la intención de activar cambios constitucionales lo antes posible —que deberían entrar en vigor justo después de las próximas elecciones presidenciales—.

A su vez, el vice primer ministro, Bekir Bozdag, señaló que el 24 de junio comienza una nueva era para Turquía.

La era de una república ‘superpresidencial’, donde el mandatario se convertirá en un “neosultán”, tal y como lo definió en declaraciones a Sputnik Gevorg Mirzayán, profesor de la Universidad de Finanzas del Estado ruso.

Según Erdogan, será una forma de gobierno mucho más efectiva para el avance de Turquía hacia el liderazgo de Oriente Medio. El propio Erdogan encabezará esta nueva Turquía durante los próximos diez años, dado que las elecciones anteriores quedarían anuladas y por lo tanto tendría derecho a permanecer en el cargo durante dos mandatos.

“La oposición no está de acuerdo con estas prisas: quiere vivir otro año y medio en un Estado multipartidista con un sistema de control y equilibrio. Por lo tanto, los oponentes de Erdogan intentan desprestigiar los motivos de su decisión. Según el representante del Partido Popular Republicano de Turquía —el principal partido de la oposición—, Bulent Tezcan, las elecciones anticipadas evidencian las ‘deficiencias’ del actual Gobierno turco”, prosigue Mirzayán.

Por el momento, la popularidad de Erdogan en su país sigue siendo alta, especialmente debido a las operaciones militares en Siria.

“En Turquía surge un ola de recrudecimiento patriótico en relación a la operación en Siria e Irak. Esta ola ya está decayendo, y Erdogan está tratando de cabalgarla”, dijo a Sputnik el director del Centro ruso de Estudios Orientales, Vladímir Avtókov.

“No se sabe si será posible mantener este nivel [de apoyo] hasta otoño de 2019. Según las encuestas citadas, entre otros medios, por Gazete Duvar, el apoyo del actual presidente se mantiene en el 44%. Y estos son los resultados, a pesar de la victoria en Afrin, que le trajo una cierta consolidación”, escribe el columnista del diario Moskovsky Komsomolets Yashar Niyazbáyev.

Además, la situación económica parece ser ambigua. Junto al crecimiento del PIB también crece la deuda exterior, además, la lira va perdiendo valor. Este escenario es el caldo de cultivo de una futura crisis económica, estima Niyazbáyev.

Sin embargo, el experto turco Mehmet Guller opina que el aplazamiento de la fecha de los comicios no solo puede estar vinculado a ciertos factores internos, sino también a los planes de guerra de Washington.

“Esta decisión […] también está directamente vinculada a los planes militares de EEUU”, subrayó en una entrevista a Sputnik. Recordó que esta no es la primera vez que sucede algo similar en Turquía.

“En 2002, cuando EEUU estaba elaborando un plan para invadir Irak, el secretario general del Partido de Acción Nacionalista (MHP), Devlet Bahceli, planteó el tema de la celebración de elecciones anticipadas, algo que llevó a la victoria del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo, AKP, en noviembre de 2002”, explicó.

Guller afirmó que, al llegar al poder, el partido canceló la decisión del Gobierno anterior de impedir la entrada de tropas estadounidenses en el norte del país otomano e intentó “abrir sus puertas a EEUU”. Así, el 1 de marzo de 2003, el Gobierno otomano solicitó al Parlamento que permitiera el uso del territorio turco por parte de los soldados estadounidenses con el fin atacar Irak, aunque esta iniciativa fue finalmente rechazada por el Parlamento.

El experto turco recordó que fue Bahceli quien instó en abril de 2018 a que se celebraran elecciones anticipadas en Turquía, “en un momento en el que EEUU, el Reino Unido y Francia comenzaron a elaborar y poner en práctica acciones militares contra Siria”.

Fuente: sputniknews.com

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