Los presidentes de Corea del Norte y Corea del Sur concretaron esta noche un histórico encuentro bilateral, con el objetivo de dejar atrás las tensiones bilaterales por el programa nuclear de Pyongyang.

“Estoy feliz de conocerlo”, le dijo el presidente surcoreano Moon Jae-in a Kim Jong-un, según consignó la agencia AFP. Durante el saludo Moon también pisó brevemente el territorio norcoreano.“Una nueva historia comienza ahora”, escribió Kim en el libro de visitas.

El líder norcoreano también dijo que quiere “iniciar un nuevo capítulo” en las relaciones con el Sur, y afirmó que “no volverá a suceder” que se incumplan acuerdos alcanzados anteriormente entre los dos países.

Espero que iniciemos conversaciones francas y que alcancemos un acuerdo audaz para que podemos darle un gran regalo a todo el pueblo coreano y a la gente que quiere paz”, dijo Moon por su parte.

Kim Jong-un había partido de la capital norcoreana a primera hora del viernes rumbo a la Zona Desmilitarizada que divide la península de Corea. Su par de Corea del Sur, en tanto, lo hizo desde Seúl.

La reunión entre ambos mandatarios fue a pocos metros de la línea de demarcación militar que divide la península, dentro de territorio surcoreano. Cuando Kim Jong-un atraviese la frontera se convertirá en el primer líder norcoreano en cruzar al surdesde el final de la Guerra de Corea, en 1953.

Allí fue recibido por una guardia de honor y junto al presidente de Corea del Sur recorrerá a pie la distancia hasta la Casa de la Paz, en Panmunjom, donde se firmó el armisticio de 1953.

“Kim Jong Un discutirá honestamente con Moon Jae-in todas las cuestiones que surjan para mejorar las relaciones intercoreanas y alcanzar la paz, la prosperidad y la reunificación de la península de Corea”, dijo la agencia oficial norcoreana KCNA.

Algo más escéptico, el jefe de la presidencia surcoreana, Im Jong-seok, advirtió que el panorama que espera a los dos líderes no es fácil.

“Alcanzar un acuerdo de desnuclearización en un momento en que los programas nucleares y de misiles intercontinentales (ICBM) de Corea del Norte están tan avanzados va a ser fundamentalmente diferente de la naturaleza de los acuerdos alcanzados en la década de 1990 y a principios de 2000. “Esto es lo que hace esta cumbre más difícil”, explicó el funcionario.

Será la tercera cumbre entre presidentes de las dos Coreas, después de los dos encuentros que se celebraron en Pyongyang en 2000 y en 2007. Esta reunión, sin embargo, marca un punto de inflexión tras un acercamiento diplomático que siguió a un periodo de alta tensión en la península.

Después de esta cumbre, Kim Jong-un se reunirá con el presidente estadounidense, Donald Trump. El año pasado Pyongyang realizó su sexta prueba nuclear, la más potente hasta la fecha, y lanzó misiles que son capaces de alcanzar el territorio estadounidense, lo que acrecentó la tensión entre Kim y Trump, que intercambiaron amenazas e insultos.

Los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang, en el Sur, marcaron el inicio de una distensión palpable en este encuentro.

 

Fuente: clarin.com