El 16 de octubre de 2017 la periodista maltesa de 53 años Daphne Caruana Galizia fue asesinada en un coche bomba. En ese momento se encontraba investigando casos de crimen y corrupción.

Hoy, un equipo de 45 periodistas de 18 medios de todo el mundo está trabajando para asegurarse de que ese intento de silenciarla haya sido en vano con el lanzamiento del Proyecto Daphne, una serie de artículos que completan sus investigaciones.

“Mataron al mensajero. Pero no mataron el mensaje,” dijo Laurent Richard en un reciente artículo publicado en The Guardian.

Richard es documentalista y el fundador de Forbidden Stories –un proyecto de Freedom Voices Network–, al frente de esa investigación global y colaborativa.

You killed the messenger. But you won’t kill the message. #DaphneProject@FbdnStories https://t.co/rUK8JjD9yQ

— Laurent Richard (@laurentrichard0) April 16, 2018

“No somos un grupo activistas; no estamos aquí para defender los derechos de los periodistas”, dice Richard. “Solo somos periodistas que creen que la información debe llegar a la audiencia”.

En 2015, Richard trabajaba al lado de la publicación satírica parisina Charlie Hebdo, y fue la primera persona en la escena después del ataque terrorista que se cobró la vida de 12 periodistas. La experiencia fue traumática, pero también inspiró en él un fuerte compromiso con las historias de periodistas asesinados.

Comenzó a trabajar en el proyecto como becario Knight-Wallace en la Universidad de Michigan. Se asoció con los periodistas de investigación Jules Giraudat y Rémi Labed, y en septiembre de 2017 lanzaron Forbidden Stories.

El trabajo de la organización tiene tres ejes: contar historias de periodistas que fueron encarcelados o asesinados a través de videos breves; proteger documentos y fuentes de periodistas de investigación que trabajan en temas delicados, y producir investigaciones colaborativas a largo plazo, la primera de las cuales es el Proyecto Daphne.

Actualmente hay tres videos cortos en el sitio de Forbidden Stories, cada uno enfocado en el trabajo de los periodistas mexicanos que fueron asesinados en 2017. Más periodistas fueron asesinados en México en 2017 que en cualquier otro lugar del mundo.

“Son periodistas locales, que no necesariamente trabajan para grandes medios, y a menudo viven lejos, por lo que se encuentran en situaciones muy difíciles”, dice Giraudat. “La idea es echar luz sobre estos temas e intentar al mismo tiempo dar a conocer nuestro proyecto en México”.

El equipo ha implementado sistemas para que los periodistas que trabajan actualmente en temas delicados y peligrosos compartan sus documentos y notas con Forbidden Stories, así como información sobre sus fuentes y las amenazas que han recibido.

Si los periodistas temen por su seguridad o les preocupa ser capaces de completar su investigación, tienen tres métodos para enviar mensajes o documentación a Forbiden Stories. El primero, SecureDrop, es una herramienta codificada y de código abierto que Freedom of the Press Foundation diseñó para whistleblowers. Los periodistas también pueden usar correos electrónicos encriptados o Signal, una aplicación de mensajería móvil cifrada y de código abierto.

Los periodistas tienen la opción de anunciar que han compartido su trabajo de investigación con Forbidden Stories, enviando así el mensaje de que no pueden ser silenciados, explica Giraudat. O bien pueden optar por compartir sin informar a nadie de su decisión.

El equipo de Forbidden Stories no compartirá ni publicará la información a menos que algo le suceda al periodista que la envió.

La idea de compartir documentos tiene una doble intención: asegurar que se completen investigaciones importantes y evitar la violencia contra los periodistas.

Richard cuenta que una vez que una historia ha sido respaldada, desalienta la violencia contra los periodistas que la están investigando, ya que intimidarlos no detendrá la publicación.

“Además es un modo de lograr que otros se beneficien de nuestra libertad de expresión”, dice Labed. “Intentamos que la libertad de expresión alcance a periodistas que viven en países donde no la hay”.

La posibilidad de continuar el trabajo de periodistas en peligro y llevar a cabo investigaciones a gran escala depende del financiamiento. La organización no tiene fines de lucro y depende de donaciones y fundaciones. Actualmente Omidyar Network es uno de sus mayores patrocinadores.

En marzo pasado, Forbidden Stories se llevó el premio “Proyecto periodístico del año” en la Cumbre anual de periodismo francés.

A medida que el Proyecto Daphne llega al escenario internacional -ha sido publicado en medios como  Le MondeThe Times of MaltaThe Guardian y otros-, Richard espera que Forbidden Stories gane más reconocimiento internacional.

“Estoy muy impresionado por el compromiso y la calidad del trabajo de todos los socios involucrados”, dice. “Necesitamos creer en esta forma de derrotar la censura”.

Fuente: ijnet.org