Al menos 430 palestinos han resultado heridos este viernes a causa de disparos de las fuerzas de Israel e inhalación de gases lacrimógenos durante las nuevas protestas en la Franja de gaza, según fuentes palestinas.

Las fuerzas israelíes disparan gases lacrimógenos contra los manifestantes palestinos durante la sexta Gran Marcha del Retorno, una serie de protestas con las que exigen el derecho para que puedan regresar a su patria. Esto en la frontera entre Israel y Gaza, al este de la ciudad de Gaza, el 4 de mayo de 2018.

Un total de 69 palestinos han resultado heridos de bala, mientras que el resto han sido atendidos por intoxicación respiratoria, tal y como ha recogido la agencia palestina de noticias WAFA.

Fuentes locales han detallado que entre los heridos figuran tres periodistas, identificados como Abdulrahman al Jatib –afectado por inhalación de gases–, Sulaiman Abú Zarifa –alcanzado en un pie por un bote de gas lacrimógeno– y Hamza Shami –alcanzado por uno de esos botes en un hombro–.

El Ministerio de Sanidad gazací ha cifrado en 45 los palestinos muertos desde el inicio de las protestas el 30 de marzo, entre ellos los periodistas Yaser Murtaja y Ahmed Abú Husein, ambos tiroteados por las fuerzas israelíes.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Raad al Hussein, acusó 30 de abril a las fuerzas israelíes de utilizar una “fuerza excesiva” para reprimir las manifestaciones de palestinos en la frontera de la Franja de Gaza y aseguró que “no ha sido una ni dos veces, sino repetidamente”, como demostrarían las cifras de muertos y heridos.

Las manifestaciones han pasado hasta la fecha por un total de cinco rondas de protestas semanales que está previsto que llegue a su punto máximo a mediados de mayo, en el 70 aniversario de la fundación de Israel.

Israel considera que las manifestaciones a veces violentas son un esfuerzo del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) –que controla la Franja– para avivar la hostilidad y proporcionar cobertura para posibles ataques a través de la cerca fronteriza.

La respuesta militar israelí contra las manifestaciones ha recibido críticas por parte de diversas organizaciones no gubernamentales, y B’Tselem pidió a principios de abril a los militares de Israel que desobedezcan las órdenes de abrir fuego contra manifestantes.

“Una orden que permite abrir fuego contra civiles desarmados es absolutamente ilegal. La responsabilidad de emitir estas órdenes ilegales y sus consecuencias letales recaen sobre los responsables políticos, y ante todo el primer ministro, el ministro de Defensa y el jefe del Ejército”, indicó la organización israelí.

Así, resaltó que “el uso de fuego real contra personas desarmadas que no suponen un peligro para nadie es ilegal”, al tiempo que reiteró que “no es permisible ordenar a los soldados que abran fuego contra personas que se acerquen a la valla, la dañen o intenten cruzarla”.

Los manifestantes reclaman el derecho de retorno a lo que es hoy Israel de los refugiados –y sus descendientes– provocados por la creación de Israel en 1948 y la sucesiva guerra. Los refugiados suponen la gran mayoría de los dos millones de residentes en Gaza, gobernada por Hamás desde 2007.

 

Fuente: palestinalibre.org

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