El despegue se llevó a cabo en la madrugada de este sábado.

La NASA lanzó este sábado con éxito la sonda InSight con destino a Marte. Así, según la agencia espacial estadounidense, el Planeta Rojo será sometido al primer “chequeo a fondo de sus funciones vitales desde que se formó hace 4.500 millones de años”.

“íTres, dos, uno, despegue!”, dijo un comentarista de la NASA y la misión no tripulada avanzó hacia el cielo nublado. El despegue fue antes del amanecer, a las 4.05 hora local (8.05 de Buenos Aires) desde la base aérea de Vandenberg, en California, Estados Unidos. A bordo de un cohete Atlas V –de una altura equivalente a un edificio de 19 pisos–, el lanzamiento fue transmitido en directo por la NASA desde su canal de YouTube.

Está previsto que el robot InSight se pose en Marte el 26 de noviembre. La misión durará dos años y tendrá un costo de 933 millones de dólares. Es la primera que despega desde la costa oeste estadounidense hacia otro planeta.

En realidad, el lanzamiento estaba planeado para 2016, pero tuvo que ser aplazado dos años debido a una fuga en dos de los instrumentos de análisis. “Es como jugar a golf desde Nueva York y meter la pelotita en un agujero en California. Ese el nivel de precisión que necesitamos”, ilustró Jim Green, director científico de la NASA, durante la transmisión en directo.

InSight permitirá el análisis del flujo de calor de Marte y medirá los temblores que se produzcan durante terremotos. Los investigadores confían en que nuevos conocimientos sobre un planeta rocoso como Marte aportará directamente a futuros descubrimientos sobre la formación de la Tierra.

A la vez, se busca ampliar los datos sobre las condiciones internas de ese planeta, ya que, por ejemplo, entender la temperatura de Marte es crucial para enviar personas al Planeta Rojo en 2030, como está previsto.

 

Su nombre, InSight, viene de Interior Exploration Using Seismic Investigations, Geodesy and Heat Transport. “Marte, aquí voy! Seis meses y contando para llegar al Planeta Rojo”, se lee en un mensaje en la cuenta en Twitter de InSight.

Si todo sale según lo planeado, su viaje será de 400 millones de kilómetros.

La diferencia con el Curiosity

Al contrario que el rover Curiosity, InSight no puede desplazarse por la superficie marciana. Se mantendrá estacionario en un punto y allí investigará las funciones vitales del planeta.

Para medir la temperatura, el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) desarrolló un aparato que perforará automáticamente hasta cinco metros el suelo de Marte y realizará registros a distintas profundidades.

“La misión InSight cumple un ansiado deseo de los investigadores planetarios: contar con un observatorio geofísico en un planeta similar a la Tierra”, explicó Tilman Spohn, del DLR, en un comunicado.

“Marte es un objetivo ideal: se puede llegar bien y es un objeto ideal de comparación con la Tierra”, agregó.

Cómo trabaja InSight

Green dijo que los expertos ya saben que Marte presenta terremotos (que técnicamente podrían llamarse martemotos) , avalanchas y caídas de meteoritos. “Pero ¿cuán propenso a terremotos es Marte? Es información fundamental que necesitamos saber como humanos que exploramos Marte”, aseguró.

InSight recogerá datos a través de tres instrumentos: un sismómetro, un dispositivo para localizar con precisión la sonda mientras Marte oscila sobre su eje de rotación y un sensor de flujo de calor que será insertado a 5 metros en el subsuelo marciano.

Pero su instrumento clave es el sismómetro, hecho por la Agencia Espacial Francesa.

Después de que la sonda se acomode sobre la superficie marciana, un brazo robótico deberá colocarlo directamente sobre el terreno.

“Para nosotros, InSight es quizás no la mejor pero sí una muy importante misión porque vamos a escuchar los latidos de Marte con el sismómetro que pusimos a bordo”, dijo Jean-Yves Le Gall, presidente del Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia (CNES), en una entrevista en la televisión de la NASA después del lanzamiento.

El segundo elemento en importancia es el monitor de calor que será colocado en el subsuelo. Llamado Heat Flow and Physical Properties Package, fue hecho por la Agencia Espacial Alemana con la participación de su par polaca.

El instrumento será introducido entre tres y cinco metros bajo la superficie de Marte, a una profundidad quince veces mayor que la alcanzada en cualquier misión anterior.

La temperatura en la locación de aterrizaje es helada, y se espera que sea de entre -100 y -20 grados centígrados. Durante el día en verano en el ecuador de Marte la temperatura llega a unos 20 grados centígrados, pero luego cae de noche a -73 grados.

“Tenemos que ser capaces como humanos viviendo y trabajando en Marte de sobrevivir en esas condiciones”, dijo Green.

La sonda impulsada por baterías y energía solar está diseñada para operar por 26 meses terrestres –o un año en Marte– un periodo en el que se espera que detecte unos 100 terremotos.

“Ojalá durara mucho más que lo esperado”, dijo Tom Hoffman, gerente de proyecto de InSight en el Laboratorio de propulsión de la NASA.

“No hay nada de rutinario en ir a Marte, especialmente en aterrizar en Marte”, dijo Stu Spath, encargado del programa de InSight en el Lockheed Martin Space.

Las ventanas de lanzamiento favorables para Marte se producen solo cada dos años.

Los “Marcos”, satélites compañeros

A bordo del cohete Atlas V acompañaron a InSight dos pequeños satélites con forma de cubo: los CubeSats. Forman parte de la misión Mars Cube One (MarCO) y son prototipos de la tecnología miniaturizada, más económica que la que se emplea habitualmente en las grandes misiones espaciales.

Los satélites MarCO A y MarCO B, los primeros CubeSats que orbitarán un planeta que no sea la Tierra, seguirán el trayecto hasta Marte separados de InSight. Pero, si consiguen llegar al planeta rojo a tiempo, participarán en la retransmisión a la Tierra de las señales de la nave tras su aterrizaje.

Para desplazarse por el espacio, los pequeños satélites utilizarán el mismo tipo de fluido que emplean los extintores, igual que los robots Wall-E y Eva en la película de Pixar WALL-E . Los ingenieros responsables de la misión los apodaron precisamente Wall-E y Eva, según explicaron en la transmisión en directo del lanzamiento de InSight.

 

Fuente: clarin.com