La contratación de una mujer sentenciada por terrorismo avivó las acusaciones contra el partido de izquierda Frente Amplio y sus posibles vinculaciones con grupos criminales.

Fue la congresista del partido de izquierda Frente Amplio, María Elena Foronda, quien contrató a Madrid como asistente y personal de confianza en su despacho parlamentario desde el 27 de julio de 2016

 

A pocos días de que el Congreso del Perú aprobara en primera votación que los condenados por terrorismo no puedan trabajar en el sector público, se descubrió que justo en esta institución fue contratada Nancy Madrid Bonilla, sentenciada a 18 años de cárcel por esa razón.

Fue la congresista María Elena Foronda, del partido de izquierda Frente Amplio (FA), quien contrató a Madrid como asistente y personal de confianza en su despacho parlamentario desde el 27 de julio de 2016.

Madrid fue sentenciada por terrorismo al ser miembro del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) y era considerada como “la administradora de las cárceles del pueblo”, lugares donde estaban los secuestrados y torturados por el grupo terrorista, por quienes luego pedía millonarios rescates.

Las reacciones y acusaciones contra el FA no se hicieron esperar; sobre todo porque la misma congresista Foronda se abstuvo de votar en el Congreso sobre la norma que prohíbe contratar a terroristas.

Desde el fujimorismo, el congresista Héctor Becerril también se pronunció sobre esta contratación y manifestó que la agenda del FA es “hacerle el juego” a los terroristas.

Foronda admitió que la contratación de Madrid fue un “lamentable desacierto”, pero aún así desde el Congreso exigen que sea desaforada y sancionada por la Comisión de Ética.

Y es que no es primera vez que al FA se le vincula con respaldar al terrorismo en Perú ni al socialismo en Venezuela.

A pocos días de que el Congreso del Perú aprobara en primera votación que los condenados por terrorismo no puedan trabajar en el sector público, se descubrió que justo en esta institución fue contratada Nancy Madrid Bonilla, sentenciada a 18 años de cárcel por esa razón.

Fue la congresista María Elena Foronda, del partido de izquierda Frente Amplio (FA), quien contrató a Madrid como asistente y personal de confianza en su despacho parlamentario desde el 27 de julio de 2016.

Madrid fue sentenciada por terrorismo al ser miembro del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) y era considerada como “la administradora de las cárceles del pueblo”, lugares donde estaban los secuestrados y torturados por el grupo terrorista, por quienes luego pedía millonarios rescates.

Las reacciones y acusaciones contra el FA no se hicieron esperar; sobre todo porque la misma congresista Foronda se abstuvo de votar en el Congreso sobre la norma que prohíbe contratar a terroristas.

Desde el fujimorismo, el congresista Héctor Becerril también se pronunció sobre esta contratación y manifestó que la agenda del FA es “hacerle el juego” a los terroristas.

Foronda admitió que la contratación de Madrid fue un “lamentable desacierto”, pero aún así desde el Congreso exigen que sea desaforada y sancionada por la Comisión de Ética.

Y es que no es primera vez que al FA se le vincula con respaldar al terrorismo en Perú ni al socialismo en Venezuela.

 

Por Sabrina Martín

Fuente: panampost.com