El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, enfatizó el viernes que el estatus de la ciudad de Al-Quds (Jerusalén) es una ‘línea roja’ para el mundo musulmán y, por tanto, este no reconoce el traslado de la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv.

“Hoy hemos celebrado una reunión de suma importancia desde el punto de vista del apoyo a los palestinos y de una señal para Israel. Subrayamos nuestra decisión de que Al-Quds es nuestra línea roja”, dijo Erdogan en una rueda de prensa tras una cumbre extraordinaria de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) celebrada en la ciudad turca de Estambul.

Las declaraciones del mandatario turco se producen después de que las fuerzas israelíes reprimieran con violencia las masivas protestas celebradas en la Franja de Gaza contra el traslado de la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Al-Quds (Jerusalén), así como por el 70.º aniversario del Día de la Nakba (de la catástrofe), fecha en la que Israel comenzó a expulsar a los palestinos de sus hogares.

De acuerdo con cifras oficiales, en tan solo dos días, el lunes y el martes pasados, más de 60 palestinos murieron y unos 2800 resultaron heridos por los disparos de soldados israelíes.

Tras recordar que los musulmanes consideran ilegal el traslado de la sede diplomática estadounidenses a Al-Quds, Erdogan advirtió de que la postura adoptada por EE.UU. alentará aún más al régimen de Israel a cometer sus crímenes.

“Las autoridades de EE.UU. castigaron a los palestinos mientras a Israel, que viola el derecho internacional, le dieron el premio”, lamentó el dignatario turco.

De acuerdo con Erdogan, es necesaria la creación de un comité internacional que investigue los recientes crímenes israelíes en la Franja de Gaza, de modo que el régimen de Tel Aviv responda por sus violaciones de las leyes internacionales.

El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU), reunido el viernes de urgencia para evaluar la letal represión de las fuerzas del régimen de Israel durante las protestas palestinas, aprobó la apertura de una investigación para esclarecer las acciones criminales, a pesar de las críticas del gobierno de Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí.

La resolución que proponía la creación de una comisión para analizar la reciente situación en el enclave costero palestino fue aprobada con 29 votos a favor, 14 abstenciones y dos votos en contra, estos últimos de EE.UU. y Australia.

 

Fuente: hispantv.com

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