El veto de Mauricio Macri puede convertirse en un mal mensaje para el exterior

En la lucha por las tarifas, el Gobierno debe buscar una diagonal en el Senado y llegar a un acuerdo con la oposición para que se apruebe la reducción del IVA en las facturas.

Mauricio Macri y Cristina Kirchner tuvieron hoy un intercambio, un enfrentamiento. El Presidente hizo una conferencia de prensa hablando de lo que sucederá el miércoles en el Senado y les pidió a los gobernadores y senadores peronistas que no se dejen llevar por las locuras de Cristina Kirchner. A lo que la expresidenta le respondió diciendo que llamar loca a una mujer es de “machirulo”, una acepción parecida a machista.

En primer lugar creo que el Presidente estaba tratando de locura los proyectos o iniciativas de Cristina Kirchner, no a la persona. Pero de todos modos, al usar esa palabra, creo que la expresidenta tiene el derecho de quejarse. Lo importante, de todos modos, es qué estaban discutiendo. El Presidente hizo un llamado importante, no creo que desesperado, a los gobernadores para que rechacen el proyecto que en el Senado se va a tratar el miércoles. Si lo aprueban, el Presidente va a tener el derecho de veto.

Esto había sido en la cámara de Diputados un acuerdo de todos los sectores del peronismo. El proyecto lo retocó y elevó Sergio Massa, pero ahora empezó a haber divisiones y diferencias entre los gobernadores. Cada uno a su manera dijo que el tema de las tarifas no lo tiene que resolver el Congreso. Otros dijeron que hay maneras de negociar.

Entonces aparecieron las ideas de Juan Schiaretti, Gobernador de Córdoba y Juan Manuel Urtubey, Gobernador de Salta, para que se rebaje el IVA en las tarifas, es decir que no se toque el aumento de lo que vale el servicio, sino el impuesto que se cobra por el mismo. Esto es importante que haya surgido de gobernadores de la oposición, dado que el IVA es un impuesto coparticipable, es decir, que es el Estado, tanto nacional como provincial el que resigna una parte para que las tarifas sean menores.

El Gobierno de Mauricio Macri hizo suyo ese proyecto y si bien en el Senado se va a tratar el proyecto que el Gobierno rechaza, por ahí surge una diagonal que pueda encontrar una fórmula que no sea agresiva para los números del Estado.

¿Qué pasa si el Senado aprueba la ley de Diputados? El Presidente la veta y tiene derecho a hacerlo. Ese proyecto vetado solo puede ser confirmado por el Congreso con los votos de los dos tercios de cada una de las cámaras y es imposible para la oposición llegar a ese número. Con lo cual el veto es definitivo y ese proyecto no se convertirá en ley.

¿Qué significa? Cualquiera puede decir que es fácil para el Gobierno vetar, pero el mensaje hacia el mundo, hacia afuera, es que hay un Presidente que dice ‘hay que ajustar los números del presupuesto y bajar el déficit’, pero la mayoría de la comunidad política dice ‘no, sigamos gastando’. Este es el mal mensaje que se puede enviar.

Por eso creo que todavía hay tiempo para que entre el Gobierno y la oposición haya una diagonal que una las necesidades del Poder Ejecutivo con las de la oposición. Y no descarto que esa diagonal sea esa idea que surgió de los gobernadores peronistas y que es la reducción de impuestos.

 

Por Joaquín Morales Solá

Fuente: tn.com.ar