Papúa Nueva Guinea es uno de los países menos poblados, más remotos, más diversos (se hablan más de 800 idiomas) y menos explorados del planeta. Está en distintas islas de Oceanía, es parte de la Commonwealth y aparece entre los países más felicesdel mundo. Pero ahora es noticia por hacerle frente a los problemas de la red social más poderosa.

El gobierno papuano anunció este martes que prohibirá Facebook durante un mes para estudiar el impacto de esa plataforma en su población (que no llega a 8 millones de personas) y para localizar y expulsar a quienes publiquen informaciones falsas o imágenes pornográficas.

Según dijo Sam Basil, ministro de Comunicación, Papúa Nueva Guinea cerrará la plataforma para estudiar cómo se está utilizando Facebook en el país. Es la primera nación que planea una prohibición de la red en este tono “experimental” y por tanto tiempo.

Corea del Norte, China e Irán ya tienen bloqueos a tiempo completo de Facebook. Y otros países censuraron su uso por lapsos cortos y ante situaciones concretas (como la “ola de violencia” que argumentó Sri Lanka para prohibir la red durante una semana de marzo).

Pero el gobierno papuano lanza la medida como un proyecto de un mes para analizar la plataforma y detectar usuarios con cuentas falsas, que suban contenido pornográfico o publiquen noticias engañosas (“fake news”).

“Esto permitirá que las personas con identidades reales utilicen la red social con responsabilidad”, explicó Basil. “No podemos permitir que se siga haciendo un uso abusivo de Facebook en el país”, añadió.

Como muchos gobiernos y reguladores de distintas partes del mundo, Basil ha mostrado recientemente preocupación por distintas cuestiones relativas a Facebook, como la privacidad, en especial tras el escándalo de Cambridge Analytica, la consultora que accedió a datos de millones de usuarios para usarlos en campañas electorales.

“El gobierno nacional, arrastrado por la globalización tecnológica, nunca tuvo la oportunidad de evaluar las ventajas y desventajas (de Facebook), ni de educar y brindar orientación a los usuarios papuanos en la utilización de redes sociales como Facebook”, había dicho Basil el mes pasado.

“También podemos plantearnos la posibilidad de crear una nueva red social para que la usen los ciudadanos de Papúa Nueva Guinea con perfiles reales”, dijo ahora.

“Si se vuelve necesario, podemos juntar a nuestros desarrolladores locales de aplicaciones para crear un sitio que sea más favorable para la comunicación de los papuanos en el interior del país así como con el extranjero”, anticipó.

El funcionario recalcó que los problemas de Facebook exceden a los escándalos en el manejo de datos privados y apuntó contra sus actividades publicitarias, su amenaza a la productividad y cuestiones de ciber-seguridad.

No se anunció todavía cuándo comenzará la prohibición de Facebook. Pero ya se empezaron a leer opiniones a favor y en contra de la medida.

“Por primera vez en mi vida, estoy considerando si mudarme a Papúa Nueva Guinea”, dijo Laura Moser, activista anti-Trump y política progresista de Estados Unidos.

Kate Schuetze, de Amnistía Internacional en Australia, se lo tomó más seriamente y sostuvo que “esto es una violación a los derechos constitucionales”. “La mayoría de mis contactos en el Pacífico se comunican vía Facebook. Con esta prohibición no podemos responder rápidamente a las violaciones a los derechos humanos”, añadió.

“Esta parece una política tecnológica gana-votos que podrían adoptar todos los gobiernos”, opinó Jim Waterson, editor del británico The Guardian.

“Es diminuto”, dijo Ryan Mac, experto en tecnología de BuzzFeed, sobre el efecto de la medida, considerando el tamaño de la población de Papúa Nueva Guinea. Pero reconoció: “Sería preocupante para la compañía si otros pequeños países, en los que los gobiernos tampoco tengan trato directo con Facebook, hicieran lo mismo”.

 

Fuente: clarin.com

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