Estados Unidos vetó hoy en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución que pedía considerar protección internacional para los palestinos después de la dura respuesta dada por Israel a las recientes protestas en Gaza.

Washington, el gran aliado israelí, se quedó solo en su “no”, pues diez países apoyaron el texto presentado por Kuwait y otros cuatro se abstuvieron.

El texto, que se centraba en condenar las acciones de Hamás, tuvo tres votos en contra, once abstenciones y el único respaldo de EE.UU.

El veto estadounidense de hoy es el segundo del Gobierno de Donald Trump sobre el conflicto palestino-israelí, después del que utilizó el pasado diciembre para bloquear una resolución crítica con su decisión de reconocer Jerusalén como capital de Israel y trasladar su embajada a la ciudad.

Durante las últimas semanas, la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, ha defendido vehementemente la respuesta de Israel a las protestas en Gaza y el derecho del país a defenderse ante los ataques de Hamás y otros grupos palestinos como la Yihad Islámica.

Mientras, el grueso del Consejo de Seguridad, aun condenando las acciones de Hamás, ha cuestionado con claridad lo que para muchos países fue un uso excesivo de la fuerza por parte israelí, que dejó decenas de palestinos muertos.

“Con sus votos hoy, la mayoría del Consejo de Seguridad de la ONU ha mostrado que estaba dispuesta a culpar a Israel, pero no dispuesta a culpar a Hamás por la violencia en Gaza”, lamentó Haley.

Según la diplomática, lo ocurrido es una nueva prueba de que la ONU “es irremediablemente parcial contra Israel”.

“Estados Unidos no va a permitir ese sesgo y por eso no dudamos en emitir nuestro veto”, insistió.

Para el embajador israelí, Danny Danon, la postura estadounidense muestra que “las reglas del juego están cambiando en el Consejo de Seguridad” y que “el doble rasero contra Israel no se mantendrá”.

Pese a las críticas de EE.UU., el texto presentado por Kuwait recibió el apoyo de una clara mayoría de los quince miembros del Consejo de Seguridad.

China, Francia, Rusia, Bolivia, Costa de Marfil, Guinea Ecuatorial, Kazajistán, Kuwait, Perú y Suecia apoyaron la iniciativa, mientras que el Reino Unido, Polonia, Holanda y Etiopía se abstuvieron.

La resolución, impulsada inicialmente por los países árabes, fue objeto de amplias negociaciones durante las últimas dos semanas, desembocando en un texto más suave.

Por ejemplo, mientras el borrador inicial solicitaba el establecimiento de una fuerza internacional, el votado finalmente se limitaba a pedir al secretario general de la ONU, António Guterres, recomendaciones sobre esa posibilidad.

El documento subrayaba la necesidad de garantizar la seguridad de la población civil y pedía responsabilidad por las violaciones de las normas internacionales.

Además, deploraba el “uso de cualquier fuerza excesiva, desproporcionada e indiscriminada” por parte de Israel contra civiles palestinos y pedía máxima moderación a todas las partes.

Algunos de los países que lo apoyaron, como Francia, reconocieron que les habría gustado que la resolución señalase directamente a Hamás y condenase de forma más explícita el lanzamiento de proyectiles contra Israel.

Sin embargo, París defendió que el Consejo no puede mantenerse en silencio ante la situación en Gaza, por lo que decidió respaldarlo.

“Este texto condena todos los actos de violencia, incluidos los actos de terrorismo”, destacó el representante francés, François Delattre.

Otras naciones europeas como Suecia y de otras regiones, como Perú, expresaron una postura parecida y explicaron su decisión de no apoyar la alternativa estadounidense por considerar que no era equilibrada y que no se había sometido a negociación.

 

Fuente: eldiario.es