A lo largo de la historia, numerosos científicos se han preguntado si los humanos somos la única especie civilizada que habita nuestra galaxia. Son múltiples las teorías acerca de si existen los extraterrestres y por qué aún no hemos contactado con ellos. Un físico teórico ruso acaba de aportar una nueva respuesta.

El hecho de que la humanidad no reciba señales de otras supuestas civilizaciones avanzadas dio lugar a la así llamada Paradoja de Fermi que expone la contradicción de que existan miles de universos que alberguen vida inteligente y que la humanidad todavía no haya sido capaz de ponerse en contacto con ellos.

Numerosos investigadores aportaron hipótesis que podrían ser la explicación de la paradoja. Así, sugerían que los alienígenas se estaban escondiendo bajo el agua o estaban muertos. O bien, que, a lo mejor, los humanos son los propios extraterrestres, que llegaron a nuestro planeta hace miles de millones de años.

El físico Alexandr Berezin del Instituto de Técnica Electrónica de Moscú publicó un estudio en el que añadió otra hipótesis que podría explicar la Paradoja de Fermi.

En un principio, el científico supuso que la primera civilización que llegue a viajar por la galaxia será la que eliminará a todas las otras civilizaciones para garantizar su expansión.

Berezin indica que no es muy relevante cómo sea la vida alienígena: pueden ser organismos biológicos, una inteligencia artificial o una especie de mente con estructura de colmena de tamaño planetario.

Lo más importante reside no en el problema de cómo es dicha civilización, sino de qué manera se porta. Según la paradoja de Fermi, la civilización extraterrestre debería ser capaz de viajar por la galaxia o por lo menos mandar señales.

No obstante, para poder hacerlo, una civilización debe ser extremadamente desarrollada. Según Berezin, este desarrollo inevitablemente se vincula con el desplazamiento de las especies menos complicadas.

“No estoy sugiriendo que una civilización altamente desarrollada pudiera exterminar conscientemente a otras formas de vida. Más probablemente, lo harían sin darse cuenta, al igual que un grupo de obreros destruye un hormiguero para construir un edificio, simplemente porque carecen de cualquier estímulo para protegerlo”, explica Berezin.

Es decir, una civilización bastante avanzada podría ‘conquistar’ la galaxia y aniquilar a sus vecinos, simplemente porque es capaz de hacerlo.

La idea más peculiar del estudio no es que los humanos estén al borde de encontrarse con una raza más civilizada, sino que podrían ser ellos la propia raza más civilizada que va eliminando otras formas de vida sin ser consciente de ello.

“Por supuesto, espero estar equivocando. La única manera de comprobarlo es seguir estudiando el universo y buscando vida extraterrestre”, concluye el investigador.

 

Fuente: sputniknews.com