La canciller alemana, Angela Merkel y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, dejaron en evidencia las profundas diferencias que tienen en temas como el acuerdo nuclear con Irán y la situación en la frontera entre Israel y Gaza.

Durante su encuentro en Berlín, la capital alemana, como parte de la gira de Netanyahu por Europa, Merkel comenzó la rueda de prensa resaltando los motivos históricos de las relaciones con Israel que deben mantenerse “por encima de sus diferencias” a lo que el premier israelí respondió calificando la relación binacional de “excelente” pese a tener “algunos desacuerdos” que dejaron en evidencia una profunda diferencia.

Netanyahu reiteró su rechazo al acuerdo nuclear con Irán, firmado emn 2015 por el grupo de cinco países más uno, el cual calificó de ineficaz a la hora de evitar que la República Islámica desarrolle un arma nuclear, tenga una capacidad ilimitada para enriquecer uranio y continúe con su programa de misiles balísticos con los que dijo son realizadas “agresiones” en la zona.

El mandatario israelí afirmó que “es importante evitar que Irán consiga armas nucleares. “Me comprometo a que eso no suceda”, así mismo añadió que abogará por mantener la “presión económica” sobre el gobierno iraní en lugar de que haya acercamientos económicos.

La postura que tiene Israel contrasta a la postura que tiene buena parte de Europa que después de la salida de Estados Unidos del acuerdo con Irán, ha decidido no cortar de nuevo los vínculos en términos comerciales con la república islámica que durante años padeció económicamente por las sanciones internacionales.

El premier reiteró que Irán pretende la “destrucción” de Israel e intenta desarrollar una bomba nuclear, un hecho que según Netanyahu quedó manifestado en información de sus servicios de inteligencia que entregó a Estados Unidos, antes que decidiera salirse del acuerdo. Añadió que podría entregar esa información a el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) con sede en Viena, Austria para su estudio.

A su turno, Ángela Merkel dijo que Alemania seguirá dentro del acuerdo alcanzado con Irán y afirmó que su propósito es mantenerse en él porque considera que es la mejor manera de evitar que Teherán consiga una bomba atómica, pero añadió que comprende la preocupación del Estado de Israel.

Creación de milicias chiíes en Medio Oriente apoyadas por Irán

Benjamín Netanyahu alertó sobre el programa de misiles balísticos iraní y el uso que le da a estos desde territorios como Yemen, Líbano y especialmente Siria, donde el ejército se movilizado hacia la frontera con Israel, lo que consideró como una verdadera amenaza.

De acuerdo con el mandatario, el objetivo de Irán es formar milicias chiíes en Medio Oriente de hasta 80.000 subversivos, aunque en la actualidad estos grupos no sobre pasan los 18.000. Dichas organizaciones estarán compuestas por islamista procedentes de países como Afganistán y Pakistán con la que pretende desarrollar una supuesta “campaña religiosa” en territorios de mayoría suní que lleve a una nueva guerra religiosa.

Sobre este tema, Merkel se mostró de acuerdo en la necesidad de restringir a Irán en sus acciones religiosas, al igual que a Rusia por su apoyo al gobierno del presidente de Siria, Bashar Al Assad que se mantiene en la mando del país, pese a la guerra civil que se libra en esa nación.

Con respecto al reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, la canciller señaló que Alemania está comprometida con una “solución basada en la fórmula de dos Estados”, lo que implica el reconocimiento de un Estado palestino independiente.

 

Fuente: france24.com

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