Paulo Abrao, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), denunció que desde la visita del organismo la represión ha recrudecido, y actualizó en 127 el número de fallecidos en el marco de las protestas antigubernamentales en Nicaragua, que se iniciaron el pasado 18 de abril.

Dijo que la  respuesta de parte de las autoridades nicaragüenses ha sido “muy desproporcionada”, al mismo tiempo que señaló que para entender la magnitud de la tragedia por la que atraviesa el país centroamericano, se la puede comparar con las también sangrientas manifestaciones que vivió Venezuela  el año pasado.

Según Abrao, Nicaragua ya superó el número de fallecidos ocurrido en Venezuela (un país seis veces más grande) en los mismos meses (de abril a junio) del año pasado. El país suramericano registró durante el mismo período de manifestaciones, en condiciones bastantes similares, un saldo de 112 muertos (según las cifras de la Fiscalia General venezolana), lo que entonces ya resultaba bastante grave.

Al igual que ocurrió entonces en Venezuela, la cifra aumenta a medida que pasan los días, las protestas y las represiones; pero el deseo de libertad y democracia parece ser mayor a los intentos de “intimidación y terror” del régimen de Daniel Ortega.

Los nicaragüenses parecen más enfocados que nunca, a diferencia de lo que ocurrió en Venezuela. Los intentos de diálogo no han logrado frenar las manifestaciones en la calle y la exigencia del pueblo es bastante clara: la salida del poder del presidente y vicepresidenta del país, así como justicia por la cruel represión que ha dejado más de un centenar de personas muertas y cerca de un millar de heridos.

Oposición ha logrado trancar 70% de las vías

La líder campesina Francisca Ramírez anunció que ya se ha logrado obstaculizar 70% de la todas la vías  de Nicaragua como estrategia de protesta. Esta acción lleva al paro al impedir el paso vehicular.

Lo que empezó como una iniciativa propia de los estudiantes ha ido tomando fuerza. Hasta el momento se mantienen al menos 38 tranques en los diferentes departamentos del país, y no se descarta que más miembros de comunidades se sigan sumando a la estrategia y se alcance el 100% del cierre de vías.

Ramírez explicó que se trabaja en estrategias para hacer conexiones alimentarias y permitir la movilización de ambulancias. Por ahora en la mayoría (28) de los bloqueos viales dejan pasar a personas que necesitan atención médica y hay vías que se abren cada treinta minutos.

Sin embargo, señaló que por seguridad en algunas localidades el cierre de las carreteras es total,  ya que han observado que en los puntos donde se ha permitido el paso por períodos cortos de tiempo logran movilizarse policías antimotines y paramilitares.

Hasta ahora, este ha sido el método de protesta que aparentemente más ha afectado al Gobierno, ya que paraliza a toda la nación, dificulta el avance de la represión y no permite la gobernabilidad de Ortega.

Uno de los primeros requerimientos del Gobierno durante el diálogo ha sido precisamente el cese de tranques viales, pero la población ha decidido no ceder ante esta petición puesto que el régimen no ha dado muestras de buena voluntad para llevar a cabo una verdadera negociación.

Comerciantes se declaran en desobediencia civil

La presión por parte de todos los sectores del país sigue aumentando, y esta vez fueron los comerciantes del mercado más grande de Nicaragua ( Mercado Oriental) los que decidieron rebelarse y declararse en desobediencia civil.

Los 20.000 establecimientos del mercado anunciaron que no están dispuestos a seguir permitiendo imposiciones y opresiones del Gobierno.

“No vamos a pagar impuestos, sí vamos a garantizar el salario de los trabajadores”, informó un portavoz de los comerciantes.

El representante del mercado más extenso de toda Centroamérica pidió paciencia a todos sus proveedores “internacionales, salvadoreños, guatemaltecos, peruanos, de zonas libres”. “La crisis nos afecta a todos por igual, pero saben que siempre se les ha pagado”, agregó.

El Mercado Oriental genera unos 50.000 empleos y recibe a diario a unas 130.000 personas, entre comerciantes, trabajadores y visitantes, pero tras la crisis que lleva 49 días en el país, los comerciantes decidieron unirse en la lucha por la justicia y democratización de Nicaragua.

 

Por Karina Martín

Fuente: hispantv.com