Irak declaró persona non grata y expulsó a un diplomático de Arabia Saudí, tras acusarlo de tratar de interferir en los comicios legislativos del pasado mayo.

Según ha informado este jueves el sitio web Arabi21, que cita a fuentes cercanas al Gobierno de Irak, el funcionario de la embajada saudí en Bagdad (capital) Yahya Sharahili fue expulsado de Irak debido a sus contactos con líderes tribales de diferentes partes del país e influir en su voto.

El portal ha señalado que el diplomático saudí, previo al inicio de la campaña legislativa, se reunió con diferentes líderes políticos y jefes tribales chiíes y suníes con el objetivo de redireccionar sus futuros sufragios hacia los interés de Arabia Saudí en Irak.

Tras la celebración de las elecciones, ha asegurado la fuente, el primer ministro iraquí, Haidar al-Abadi, ordenó la expulsión del diplomático saudí.

El martes, Al-Abadi, dio la orden de revisar exhaustiva y de forma manual los votos emitidos en algunos distritos electorales del país donde se sospecha que pudieran haberse depositado sufragios de influencia saudí, conforme relata Arabi21.

En 2016, Sharahili había abandonado el suelo iraquí, recuerda la nota, no obstante, regresó posteriormente a Irak, lo que puso en alerta a las autoridades locales que ordenaron su vigilancia, desvelándose así sus intenciones.

El pasado 12 de mayo, Irak celebró los primeros legislativos desde la caída del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) en 2017, y los cuartos después del restablecimiento de la democracia tras la caída del régimen dictatorial de Sadam Husein.

Este movimiento es uno de los tantos que Arabia Saudí promueve para expandir su influencia sobre Irak. En esta línea, según develó el jefe de la agencia exterior de Inteligencia británica (MI6), Richard Dearlove, en 2001 los saudíes proyectaron la creación de un grupo extremista takfirí para conquistar el norte de Irak.

 

Fuente: hispantv.com