Con un “duerman tranquilos”, el presidente estadounidense, Donald Trump avisó este miércoles a los ciudadanos estadounidenses que Corea del Norte ya no es una amenaza. Así lo escribió en Twitter al regresar a Washington tras participar en Singapur de la cumbre con el líder norcoreano Kim Jong Un.

Al amanecer, el Air Force One aterrizó en la base aérea de Andrews, en las afueras de Washington, y Trump -que vestía una camisa blanca con el cuello sin abotonar y un saco azul marino- saludó mientras bajaba del avión.

Durante el aterrizaje se dedicó a tuitear sobre la cumbre que acaba de protagonizar, y por la que duramente criticado en su país por hacer demasiadas concesiones a Corea del Norte a cambio de vagas promesas de desnuclearización por parte del régimen.

“Acabo de aterrizar. Un largo viaje. Pero todos puede sentirse más seguros ahora que cuando asumí. Ya no hay más amenaza nuclear de Corea del Norte. La reunión con Kim Jong Un fue una experiencia interesante y muy positiva. Corea del Norte tiene gran potencial para el futuro”, aseguró en la red social.

“Antes de que asumiera la presidencia las personas asumían que iríamos a la guerra con Corea del Norte. El presidente (Barack) Obama decía que Corea del Norte era nuestro más grande y peligroso problema. Ya no más -duerman bien esta noche!”, escribió.

Más allá de la gran repercusión mediática de la cumbre, sus resultados tangibles, especialmente sobre el tema clave de la desnuclearización, dejan dudas entre los expertos. Según analistas, la declaración común firmada por los dignatarios es vaga y repite compromisos asumidos anteriormente por Pyongyang y jamás puestos en marcha.

Una de las concesiones más criticada fue la suspensión de la maniobras militares de EE.UU. en la península, algo que preocupa a Corea del Sur y alegra a China.

Trump también tuiteó sobre esto. Y dijo que Estados Unidos se ahorra una fortuna al no realizar los “juegos de guerra”.

Y agregó que ambas partes están negociando de buena fe.

La “victoria” de Kim

La prensa oficial en Pyongyang cubrió profusamente este miércoles la cumbre realizada en Singapur, una cita que fue calificada de “victoriosa”.

Según la agencia estatal KCNA y el diario Rodong, el principal del país, Kim y Trump “dieron un primer paso hacia la reconciliación por primera vez en la trayectoria de casi 70 años de enemistad”, iniciada por la Guerra de Corea (1950-1953).

Ambos medios destacaron además que los mandatarios hayan cursado sendas invitaciones a la contraparte, para visitar sus países “en el momento adecuado”.

La declaración

El martes los líderes de los dos países -técnicamente en guerra, aún- firmaron una declaración en la que se comprometen a abrir una nueva era de relaciones, y a establecer “una paz estable y duradera”.

Con base en el documento, Washington ofrece además garantías al gobierno para su supervivencia, mientras Pyongyang mantiene su compromiso de trabajar para lograr la “completa desnuclearización” de la península, aunque ambos objetivosquedaron vagamente plasmados en el texto, sin precisiones sobre cómo serían implementados.

Para KCNA y Rodong, no obstante, Kim y Trump acordaron que “es importante respetar el principio de las acciones simultáneas y del paso a paso para lograr la paz, la estabilidad y la desnuclearización de la península de Corea”.

Fuente: clarin.com