Un celular fue suficiente para dejar registrado un crimen que parecía imposible de creer. Un hombre que se convirtió en cronista ciudadano filmó  y relató lo que sucedía en pleno desierto.  La escena difundida por la agencia de noticias  AP dejaba a la vista el horror. Miles de inmigrantes que desde Níger llegaron  Argelia para después poder lanzarse al mediterráneo y de ahí a Europa, fueron subidos a micros y abandonados en el desierto del Sahara, sin agua ni comida.

En poco más de un año 13 mil hombres mujeres y niños tuvieron que caminar durante horas en el desierto, la mayoría logró ser rescatado por organizaciones humanitarias, otros según los testigos que compartieron ese calvario en el destierro aseguraron que desaparecieron ya que no conocían el camino y se perdieron bajo el Sol. Las mujeres que hablaron luego con los periodistas contaron como tuvieron a sus hijos en el desierto, niños que nacieron antes de tiempo por el esfuerzo que luego fueron enterrados en la arena.

La negativa de Europa a recibir más inmigrantes llevó a algunas naciones como Argelia a decidir expulsar a los inmigrantes, a cometer estos crímenes para evitar que del desierto todas estas personas pudieran llegar a las aguas del mediterráneo.

La suerte también cambio para aquellos que dejaron todo  para arriesgar su vida al lazarse a las aguas del  mediterráneo. Ahora los gomones abarrotados de personas a la deriva ya no pueden ser rescatados por buques de organizaciones humanitarias como el Aquarius, las naves libias se apuran para llegar antes o no les dan las coordenadas. Los números son elocuentes, en lo que va del año por más de 16 inmigrantes llegaron a las costas italianas cuando tomando el mismo periodo de tiempo el año pasado la cifra superaba los 120 mil.

Algunos de los inmigrantes rescatados en estos días que  debieron esperar  que algún puerto europeo los reciba aseguraron que preferían morir antes de ser capturados por los libios ya que a su regreso son torturados y lanzados a cárceles, mal llamados centros de atención.

Las políticas migratorias se endurecieron a nivel global, la nuevas medidas denominadas “tolerancia cero” de Trump comenzaron a ser imitadas por los gobiernos europeos que no sólo aseguraron que ya no seguirán recibiendo inmigrantes sino como en el caso del ministro del interior italiano anunció que expulsarán a medio millón de personas.

Lanzar a los inmigrantes al desierto, evitar el rescate en el mediterráneo por fuerzas europeas o buques humanitarios o muros cada vez más altos y extensos parece ser la solución que ahora encuentran quienes tienen la responsabilidad de enfrentar este desafió global pero ,hasta cuándo?

 

Por Andrés Repetto

Fuente: arnoticias.tv

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