Inevitablemente cuando se habla de blockchain las criptomonedas se convierten en las indiscutibles protagonistas de esta tecnología. Sin embargo, el uso financiero es tan sólo la punta de la lanza de las miles de posibilidades que la nueva red promete revolucionar.

Desde ayudar a los refugiados, hasta mejorar el flujo de alimentos y la propiedad intelectual de fotos y contenido todas estas actividades ya tienen un lugar en blockchain. Estos proyectos ya se ejecutan, y más allá de las dudas y prejuicios que puedan causar, los beneficios prometidos seguirán pesando más.

Fue en abril pasado cuando la ONU (Organización de las Naciones Unidas), lanzó un programa llamado Building Blocks, el cual está basado en la tecnología blockchain de Ethereum y tiene como objetivo distribuir la ayuda alimentaria para refugiados sirios dentro de un campamento en Jordania. Building Blocks facilita la compra de alimentos implementando identidades digitales verificadas mediante el escaneo del iris del ojo. Este proyecto piloto promete una mayor seguridad y orden a través de perfiles digitales que facilitan la administración de servicios a medida que los refugiados se mueven de un país a otro.

Por su parte, los gigantes chinos Huawei y Baidu, este último considerado como el Google de aquel país, buscan expandir los usos no financieros de las tecnologías blockchain. En este caso a través de aplicaciones enfocadas en un sector bastante delicado y complejo: la propiedad intelectual. El primer proyecto corresponde a un sistema creado por Huawei, que protege la propiedad intelectual digital combinando características de verificación y herramientas de criptografía con una red blockchain para asegurar el contenido y prevenir descargas no autorizadas.

Baidu ha sido más específico al enfocarse en fotografías. A través de una plataforma llamada Totem, la empresa ofrecerá un servicio de fotos en stock basado en blockchain para enviar las marcas de tiempo y rastrear cada fotografía original. Servicios tradicionales de fotos en “stock” como Visual China Group (un socio local del gigante de Getty Images) se han trasladado a esta nueva plataforma.

El transporte dentro de la logística internacional es otro de los sectores que se podría beneficiar significativamente y marcar un parteaguas gracias al uso de blockchain. Fundada en el 2017 BiTA (Blockchain in Transport Alliance), es una organización que busca servir como foro para el desarrollo de estándares de cadena de bloques y educación para la industria del transporte de mercancías. Actualmente BiTA ya cuenta con más de 230 miembros, incluidos nombres como SAP, UPS, FedEx, Penske Logistics, Panalpina, JD.com y General Electric.

Otros proyectos basados en blockchain como la MOBI (Mobility Open Blockchain Initiative) buscan darle mayor conectividad y seguridad a la industria automotriz a través del monitoreo de datos, historial e identidad de los vehículos, así como la integración de estas aplicaciones en áreas como pagos automáticos, car-sharing, ride-hailing, conducción autónoma, seguros, energía, congestión, contaminación e infraestructura.

La MOBI está conformada por un bloque de gigantes del sector como Ford, GM, Bosch, Renault, Accenture e IBM, esta última siendo uno de los jugadores que más han impulsado la integración de tecnologías blockchain, incluso en sectores poco convencionales pero con mucha valor como los diamantes.

Fue el pasado mes de abril cuando IBM lanzó su plataforma TrustChain, que permite a los consumidores rastrear el origen “étnico” de metales preciosos y diamantes a través de cadenas de suministro. La empresa también estrenó una alianza con el rey del retail: Walmart.

Las compañías trabajan en la implementación de una plataforma basada en blockchain para optimizar la distribución de alimentos a través de la mejora de la transparencia, reducción de desperdicios y una óptima administración de casos de contaminación de comida dentro de su cadena de proveeduría internacional.

 

Colaboración de Brosnar López

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