Si la cumbre entre Trump y Putin acaba celebrándose, nunca un presidente estadounidense tendrá tan poco apoyo y tanta oposición en EE.UU. en 75 años de historia de los encuentros bilaterales entre mandatarios de Rusia y EE.UU., opina Stephen F. Cohen, profesor emérito de Historia, Ciencias Políticas y Estudios Rusos en la Universidad de Princeton y de Nueva York en un artículo para The Nation.

Reflexionando sobre la próxima cita entre los presidentes de Rusia y EE.UU. en julio, Cohen recuerda que ha habido numerosas cumbres de alto nivel entre los líderes de ambos países a partir de que el presidente de EE.UU. Franklin D. Roosevelt y el líder de la URSS Iósif Stalin iniciaran esta práctica en 1943.

Las agendas de las cumbres han variado, pero un tema siempre ha sido “constante”: la reducción de los “peligros existenciales” relacionados con “la carrera armamentista de las superpotencias nucleares“.

De acuerdo con Cohen, la cumbre entre Trump y Putin será “única” y distinta en dos aspectos. En primer lugar, opina el profesor, las relaciones entre ambos países rara vez han sido tan “peligrosas” como ahora.

Además, jamás en la historia el presidente estadounidense ha acudido a una cumbre con el líder de la URSS o Rusia en medio de tanta oposición y “tan poco” respaldopolítico en su propio país. El profesor recuerda que nunca en 75 años hubo precedentes de acusaciones a un presidente de EE.UU. como las relacionadas con el denominado escándalo ‘Russiagate’, la supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016, que “aún no ha sido probada”.

En este sentido, sostiene Cohen, cualquier posible acuerdo bilateral sobre el fortalecimiento de la seguridad estadounidense o internacional (por el que los antiguos mandatarios del país norteamericano eran “aplaudidos”) probablemente ahora sea “denunciado” por los representantes del “establishment” político y mediático de EE.UU. Estos lo calificarán de “gran ilusión” o incluso de un acto de traición de un “idiota útil” al servicio de Rusia.

La cumbre entre Putin y Trump es “indispensable”

A modo de conclusión, Cohen afirma que el ‘Russiagate’ se ha convertido en la “amenaza número uno” para la seguridad nacional de EE.UU. Mientras que tradicionalmente cumbres han apuntado a “reducir” las crisis, tales como “nuevas armas nucleares” o la”expansión de la OTAN”, la del ‘Russiagate’ hace que la futura reunión “no tenga precedentes”.

Además, un fracaso en la cumbre podría “reducir” la influencia de Putin en Rusia a pesar de que su popularidad en el país sigue siendo “muy alta”.

Cohen afirma que en el contexto de la “naturaleza peligrosa sin precedentes” de las relaciones entre ambos países la cumbre entre Putin y Trump es “indispensable“. No obstante, continuarán los intentos, tanto “públicamente” como “en la sombra”, para evitarla, concluye el profesor.

 

Fuente: rt.com