En entrevista con Al Mayadeen, la académica saudita, Madawi Al–Rasheed, señaló que “la estabilidad en Arabia Saudita está impuesta por la espada. Las cárceles sauditas están llenas de todos los sectores de la sociedad, y cualquiera que se oponga al régimen tendrá el destino de la prisión sea de los liberales, islamistas o incluso las mujeres”.

La académica saudita, Madawi Al–Rasheed, expresó que “el régimen saudita marginó a grandes grupos además de los símbolos de la institución religiosa, y la creciente opresión ha llevado a la gente a mantenerse en silencio por temor de ser encarcelada”. Señaló que “Estambul se ha convertido en el asilo político y de inmigración a los símbolos de la oposición de Arabia Saudita”.

En entrevista con Al Mayadeen, Al-Rasheed señaló que “la estabilidad en Arabia Saudita está impuesta por la espada. Las cárceles sauditas están llenas de todos los sectores de la sociedad, y cualquiera que se oponga al régimen tendrá el destino de la prisión sea de los liberales, islamistas o incluso las mujeres”.

En ese sentido, recordó que el activista Khalid al-Omair fue encarcelado varias veces solo porque exigió el apoyo de los palestinos en Arabia Saudita.

Al-Rasheed dijo que “Arabia Saudita está usando el petróleo como arma contra Irán y países no amigos desde el colapso de los precios en 2014”.

También enfatizó que “el archivo nos habla sobre relaciones y cooperación saudita-israelí desde la guerra en Yemen en los años sesenta del siglo pasado, y hay medios de comunicación sauditas y escritores e intelectuales que están promoviendo un discurso que consiste en que la cooperación con Israel es un interés a favor de Arabia saudita”.

Asimismo, Al-Rasheed expresó que “la institución religiosa Wahabita es pragmática y está trabajando para apoyar al régimen saudita mediante la emisión de fatwas apropiados”.

Señaló que “las políticas de Bin Salman condujeron hacia el colapso del sistema del Golfo, que tenían como objetivo confrontar a Irán con el apoyo del ex presidente estadounidense Reagan”.

“La relación iraní-saudita no conducirá a una guerra bilateral, porque Arabia Saudita aspira a una confrontación iraní-israelí en el territorio sirio”, concluyó Al-Rasheed.

 

Fuente: almayadeen.net

 

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