Para Margarita Stolbizer existen pruebas suficientes para condenar a Cristina Kirchner en la causa Los Sauces, en la que se investiga si la expresidente cobró coimas de parte de empresarios beneficiados por el Estado con contratos de obra pública. A través de un escrito presentado al fiscal Gerardo Pollicita, la líder del GEN, con el patrocinio de su abogada, Silvina Martínez, solicitó que se dé por terminado el proceso de instrucción y se eleve el expediente a juicio oral.

En esta causa, la exjefa de Estado está procesada por asociación ilícita y lavado de dinero, junto a sus hijos Máximo y Florencia Kirchner; Cristóbal López; Fabián De Sousa; Lázaro Báez y el supuesto testaferro de la familia, Osvaldo “Bochi” Sanfelice, entre otros.

En el escrito, Stolbizer enumera una serie de irregularidades que probarían el supuesto pago de dádivas a la exfamilia presidencial. Asegura que con un capital social inicial de tan solo $100 mil, y pese a no haber registrado actividad comercial entre 2007 y 2008, Los Sauces S.A. comenzó a realizar, desde ese año, importantes inversiones inmobiliarias.

Inversiones

El escrito detalla que la firma adquirió un complejo de la calle Mariano Moreno 882, Río Gallegos, que era propiedad de Néstor Kirchner, quien lo había comprado en 1979 y luego transfirió a Los Sauces S.A. por $13.500. Sobre este terreno, Austral Construcciones, firma de Báez que quebró días atrás, edificó departamentos y luego los alquiló a diferentes empresas.

En 2010, Los Sauces S.A., le compró un inmueble a Austral Construcciones sobre la calle 25 de mayo, Río Gallegos. La firma de Báez -detenido en Ezeiza- lo había adquirido en 2007 por un valor de US$ 97.000, y se lo transfirió a los Kirchner por la misma suma tres años después. Esta propiedad nunca fue declarada por la empresa ante los organismos tributarios.

Para 2010 las inversiones inmobiliarias superaron los 9 millones de pesos, pese a que la empresa no había tenido actividad alguna años atrás. Figuran, a su vez, deudas con las empresa Loscalzo y del Curto, ambas de Báez, por $2.944.170. Para Martínez, “es imposible que una empresa que no tiene movimientos compre tantas propiedades”.

Ese año, los Kirchner comienzan a realizar millonarios retiros de las cuentas de la empresa por un total de $6.295.021. A su vez, compraron una casa en la calle Mascarello 441, que en las declaraciones tributarias de la empresa se habría adquirido en agosto de 2010 por un total de $964.320 aunque ante el Registro de la Propiedad Inmueble, se informó que esta operación se realizó dos años después. El asiento 9 de la matricula 7071 indica que fue adquirida por la firma Negocios Patagónicos S.A, de Sanfelice, el 21 de octubre de 2011 por un total de 200 mil pesos. Por su parte, el asiento 12 detalló que Los Sauces compró el inmueble por 250 mil dólares. La operación fue investigada por la Unidad de Información Financiera (UIF). En 2012 las inversiones superaron los 10 millones de pesos.

Stolbizer detalló en el escrito que los único clientes de la familia Kirchner fueron empresas de Lázaro Báez y Cristóbal López, dos de los empresarios más beneficiados con las licitaciones de obra pública durante el kirchnerismo. La exdiputada entienda que el crecimiento patrimonial de la familia está directamente vinculado con estas relaciones comerciales, que entre 2009 y 2013 le permitió a CFK y sus hijos retirar $20,7 millones. Los fondos fueron declarados como adelanto de dividendos, no como ganancias.

A estas irregularidades, se suma que Los Sauces S.A. informó un domicilio fiscal y sede social ficticio (Alcorta 76, Río Gallegos) y que nunca actualizó sus autoridades ni presentó sus estados contables hasta 2015. “Es una empresa fantasma que milagrosamente adquirió inmuebles millonarios que después alquiló a solo dos personas.

“Toda esta enmarañada operatoria ha tenido por objeto intentar justificar el ingreso de dinero generado de la corrupción, de tal manera que pareciera un negocio legal”, manifestó Stolbizer en el escrito y agregó: “Supongamos que en cada período necesitaban blanquear 20 millones de pesos, entonces se inventaban alquileres por ese monto”.

 

Por Bruno Yacono

Fuente: tn.com.ar