Un fósil de dinosaurio hallado en Argentina demuestra que estos saurópodomorfos extintos aparecieron 30 millones de años antes de lo que se creía, según queda recogido en un estudio aparecido en la publicación NATURE Ecology & Evolution y en la revista de la Universidad Nacional de San Juan.

El hallazgo, que tuvo lugar en el departamento de Caucete, en la provincia de San Juan, fronteriza con Chile y ubicada en el centro occidente argentino, sitúa al Ingentia prima (primer dinosaurio herbívoro gigante) a finales del Triásico, entre 210 y 205 millones años atrás, y no en el Jurásico, hace unos 180 millones de años, como hasta ahora se suponía.

Los investigadores consideran que este primer dinosaurio gigante llegó a pesar unas 10 toneladas, hasta tres veces más que los animales con los que coexistía. Alpaldetti considera que el Ingentia prima dio origen al gigantismo entre los dinosaurios, que 100 millones de años después lo encarnarían saurópodos de hasta 70 toneladas, como el Argentinosaurus o Patagotitan, oriundus del sur del país.

Características del Ingentia

El análisis de los huesos de este gigante reveló un crecimiento óseo hasta ahora desconocido. El doctor Ignacio Cerda, del Instituto de Investigaciones en Paleobiología y Geología (IIPG) de la Universidad Nacional de Río Negro y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet), asegura que al practicar un corte de los huesos de sauropodomorfo se observa un “crecimiento estacional”.

“El tipo de tejido que se depositó en los huesos durante estos períodos de crecimiento es diferente al de los otros saurópodos” identificados en la actualidad, afirmó Cerda. Según el investigador, los dinosaurios gigantes del Jurásico crecían muy rápidamente y los del Triásico lo hacían de forma estacional, como ocurre con los árboles.

El gigantismo fue una estrategia evolutiva para garantizar la supervivencia de los herbívoros ante los depredadores.

Parientes cercanos

La investigadora principal del estudio Cecilia Apaldetti, del Instituto y Museo de Ciencias Naturales (IMCN) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de San Juan y del Conicet, el Ingentia está emparentado con una especie conocida en el Triásico argentino y sudafricano debido a que estos territorios estaban unidos antes de la separación de los continentes. Esto los llevó a denominar como Lessemsauridae esta “nueva familia de dinosaurios”.

Esta especie desarrolló un sistema de respiración que les facilitó sobrellevar su condición gigante. “Para alcanzar el gigantismo, el Ingentia prima debió adaptar su fisiología y desarrollar un aparato alimenticio eficiente” para, de esa forma, cubrir sus grandes necesidades alimenticias, aseveró Diego Pol, investigador principal del Conicet.

 

Fuente: rt.com