Al menos 17 tratados internacionales dentro del marco de los derechos humanos ha violado el Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), mejor conocido como la policía política de Nicolás Maduro, por sus constantes hechos de tortura, persecución y secuestro contra opositores en Venezuela.

La mañana de este miércoles 11 de julio, funcionarios del SEBIN se llevaron esposados a Fred Mavares y Reggie Andrade, presos políticos que habían iniciado un motín tras exigir que se les respetaran sus derechos. Con esta acción el SEBIN logró recobrar el control del presidio. Mavares y Andrade fueron trasladado a otra cárcel sin cumplir con las órdenes de excarcelación que les fueron expedidas hace dos años.

De acuerdo con la ONG Centro Internacional de Derechos Humanos, Justicia y Libertad, la policía política del régimen de Venezuela no cesa en sus acciones delictivas. La organización señaló que no existe voluntad de las autoridades “de acatar, cumplir y obedecer la legislación internacional obligante, por haber suscrito”  tratados internacionales.

“Las gravísimas violaciones de DDHH perpetradas en los calabozos del SEBIN-Helicoide violan flagrantemente Pactos, Tratados y Protocolos suscritos por la República de Venezuela ante Organismos Internacionales de Derechos Humanos. Estos tratos inhumanos, desalmados, degradantes y vejatorios de la condición humana, no prescriben nunca y acarrearan responsabilidades penales individuales en organismos multilaterales de justicia internacional. La violación de este grueso articulado ineludiblemente conlleva a la apertura de procedimientos penales unipersonales en La Corte Penal Internacional, en La Corte Interamericana de  Derechos Humanos y en Tribunales especiales que pudieran bien implementarse como consecuencia de estas deliberadas transgresiones”, aseveró el activista internacional de derechos humanos Miguel Méndez Fabbiani.

El activista resaltó los 17 tratados internacionales violados por el régimen de Nicolás Maduro y su policía política: la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos Reglas Nelson Mandela, la Convención Americana sobre DDHH suscrita en la conferencia especializada Interamericana, la Recopilación de reglas y normas de las Naciones Unidas en la esfera de la prevención del delito y la justicia penal, la Cláusula democrática del Mercosur, la Carta Democrática Interamericana aprobada por la asamblea extraordinaria de la OEA y la Declaración de Kampala sobre las condiciones penitenciarias en África 1996.

El motín encabezado por los presos políticos surgió tras la necesidad de denunciar los malos tratos que sufren en reclusión, y demandar la mediación de la Fiscalía.

Es la segunda protesta de este tipo que se registra en la sede principal del SEBIN, pues es allí donde los presos están hacinados, torturados y secuestrados por las autoridades que se niegan a liberarlos a pesar de contar con órdenes judiciales de excarcelación.

Los prisioneros exigían la presencia de una “comisión de la verdad” para buscar solución a cada uno de los casos, que se resuelva su situación legal y recibir atención médica a los que así lo requieren. Pidieron también que los extranjeros detenidos sean deportados a sus naciones de origen.

No es primera vez que en el SEBIN se registra un motín como medida de protesta para exigirle al régimen de Maduro que respete los derechos humanos. Entre el 16 y el 18 de mayo de este año se llevó a cabo otra protesta en esos calabozos; una situación que posteriormente generó la liberación de algunos presos.

Y es que mientras estos presos protestan en uno de los principales centros de reclusión en Caracas, el régimen de Maduro mantiene un total de 261 presos políticos, según cifras del Foro Penal.

El SEBIN es un ejemplo de cómo funciona la dictadura en Venezuela y cómo se irrespetan los derechos humanos, a tal punto de no cumplir con las órdenes judiciales.

En el país suramericano la violación a derechos humanos es tal que de acuerdo con la ONG mencionada, todavía hay cuatro adolescentes detenidos, y hay otros dos con boletas de excarcelación desde hace dos años, pero que aún están detenidos sin explicación.

A esto se suma que de los 261 presos políticos, 234 no han sido condenados, y a los que constantemente se les difieren sus audiencias. Sus casos prácticamente están paralizados.

El primero de junio de este año el régimen de Maduro liberó a un grupo importante de presos políticos que mantuvo como rehenes. Fueron varias tandas que demostraron que los presos estaban secuestrados y que la orden de liberarlos solo es dictada por el Ejecutivo.

 

Por Sabrina Martín

Fuente: panampost.com

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