El ‘statu quo’ se está colapsando en todo el planeta. Los votantes están abandonando en masa a los viejos partidos políticos, los de derecha, los de izquierda y los de centro, y están surgiendo nuevas opciones.

En los Estados Unidos, la ola de repudio colocó a un neofascista en la Casa Blanca.

En Francia, la indignación ciudadana también fue canalizada hacia la derecha, con la victoria del exbanquero Emmanuel Macron.

En Reino Unido, el coraje con el sistema imperante generó el ‘Brexit’; en España casi se logra la independencia de Cataluña.

En América Latina, Mauricio Macri surfeó la ola del descontento con el statu quo para llegar al poder en Argentina. Y en Brasil y Ecuador, las instituciones también empiezan a debilitarse a partir de la persecución jurídica en contra de Luiz Inácio Lula da Silva y Rafael Correa.

Pero en México estamos viviendo un proceso excepcional. Esa misma ola de repudio ciudadano no ha generado ni inestabilidad ni un giro hacia la derecha.

Con la victoria de López Obrador se rompe de tajo con la hipocresía de la “tercera vía”, ese neoliberalismo vestido de seda de Bill Clinton, Tony Blair y Vicente Fox, pero sin lanzarse al vacío ni caer en las garras de la reacción.

Hoy, desde México, como en la época de la Revolución de 1910, se genera una nueva opción social, libertaria y profundamente revolucionaria que servirá de ejemplo para el mundo entero

 

Por John Ackerman

Fuente: rt.com

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