Nacido en Hungría, George Soros logró amasar una verdadera fortuna como administrador de un fondo de cobertura, pero hoy suele ocupar los titulares de los principales periódicos del mundo por su labor filantrópica y por su rol destacado como activista político y hombre de estado no oficial.

En una extensa entrevista otorgada a la revista dominical del periódico The New York Timesuno de los multimillonarios más influyentes del mundo catalogado como el mayor especulador que ha visto Wall Street, hizo gala de su mente brillante, aun con 87 primaveras en su haber.

“La Unión Europea enfrenta una crisis existencial”, explicó, en el artículo firmado por el periodista Michael Steinberger. “Podríamos estar frente a otra gran crisis financiera”,agregó el inversor con una fortuna valuada en casi USD 8 mil millones.

“Creo que es momento de discutir cómo salvaremos a Europa”, indicó, en medio de un reclamo por mayor asistencia humanitaria para África, con el objetivo de ayudar a contener la crisis de refugiados que ha llevado al descontento social generalizado en el “viejo mundo” y a la aparición de gobiernos populistas.

Soros fue uno de los primeros en apoyar a la candidatura del hoy ex presidente Obama, allá por 2008. “Él terminó siendo mi mayor desilusión” confesó el referente del mundo de los negocios. Inmediatamente intentó mostrarse menos terminante al afirmar que en realidad se trató de una desilusión a nivel profesional. El experto aseguró que esperaba ser consultado por dicho gobierno como asesor en asuntos económicos y de finanzas, pero terminó siendo “congelado” por la administración que antecedió al presidente Trump.

Luego de que Obama ganara las elecciones, Soros afirma que este le cerró las puertas e hizo una llamada meramente protocolar para agradecerle por su apoyo. “Ya desde su época en Harvard era conocido por dar por sentado a sus seguidores y por seducir a sus opositores”, aseguró.

Con respecto al actual presidente de los EEUU, Soros fue todavía más duro. El magnate donó USD 25 millones a la campaña de Hillary Clinton, pero ya desde 2007 había anticipado que una figura similar a Trump emergería en el mundo de la política del país del norte.

“El público norteamericano ha demostrado ser llamativamente susceptible a la manipulación de la verdad, algo que domina cada vez más el discurso político”,compartió a The Guardian en ese entonces. Pero el triunfo del republicano lo tomó por sorpresa, al igual que a millones de otras personas.

“No tenía idea que tuviese ambición política alguna”. Soros asegura que tuvo “mucho miedo” de que Trump “volara el mundo” pero que a su vez recibió de muy buena manera el acercamiento con Corea del Norte. “Creo que el riesgo de una guerra nuclear ha sido reducido drásticamente y eso un gran alivio”, compartió.

Pero más allá de los halagos, aseguró también que Trump “desearía instalar un estado de tipo mafioso pero no puede hacerlo dado que la Constitución y otras instituciones, en conjunto con una vibrante sociedad civil, no lo permitirán”. Además no olvido destacar que el magnate de los bienes raíces es, a su entender, “un fenómeno puramente temporal que desaparecerá para 2020 o antes”, confiado en que los demócratas arrasarán en las elecciones de medio término que tendrán lugar este año.

Consultado acerca de su ideología, Soros no pudo evitar sonreír. “Mi ideología es no ideológica. Estoy dentro del club de los que no tienen un club. Estoy en contra de la extrema izquierda, deberían dejar de querer estar a la altura de los extremistas de derecha”, aseguró el multimillonario a quien muchos etiquetan como de centro izquierda a pesar de su confortable situación económica.

“Existe una diferencia entre mi participación en los mercados, donde mi único interés es estar en lo correcto y hacer dinero, y mi compromiso político, donde busco defender mis ideales”, destacó Soros.

“He perdido mi habilidad de anticiparme a los mercados”, reconoció, con una sonrisa cómplice. “Ahora soy un amateur”. El también autor compartió que, dado que el mundo financiero ha dejado de ser su principal foco, ya no puede predecir sus movimientos como lo solía hacer y por lo que ha ganado fama mundial. La política, dice, ahora ha capturado toda su atención.

“Para mi el dinero representa libertad y no poder”, concluyó el referente. “No me hace feliz tener tanto enemigos, desearía tener más amigos”.

 

Fuente: infobae.com

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