Este domingo 22, el diputado anunció que será el aspirante del Partido Social Liberal (PSL) para el Palacio de Planalto, con un discurso que incluyó promesas controversiales como la inclusión de militares en el gabinete, políticas de mano dura para luchar contra el crimen o el retiro del gigante suramericano del Acuerdo de París.

Según el analista internacional Andrés del Río, profesor de la Universidad Federal Fluminense (UFF), la irrupción de un personaje como Bolsonaro —superado únicamente por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), cuya elegibilidad no está asegurada debido a la condena judicial que pesa sobre él— “coloca la candidatura de otras figuras en una situación particular”.

Para el experto, el ascenso del político del PSL se inserta en un movimiento presente en todo el mundo. Del Río consideró que “así como sucedió con [Donald] Trump en EEUU, Bolsonaro captó a muchas personas que sentían que alguien supuestamente fuera del sistema y que sea más duro puede quebrar con la corrupción y la política tradicional”.

Esta idea de “tornar el sistema político en algo apolítico” es para el académico “un peligro”. Sin embargo, en un contexto como el brasileño, que atraviesa una profunda crisis económica de más de dos años, un aumento del desempleo y de la inseguridad, las palabras radicales de Bolsonaro logran captar voluntades.

“Ante la necesidad y la urgencia del hambre y el miedo que dominan el escenario brasileño, Jair Bolsonaro aparece —como él lo dice— con la misión de recuperar la moral. En realidad es una persona muy conflictiva, con casos de corrupción, con toda la familia trabajando en el Estado. Además, generalmente está en el extremo de cualquier posición política”, describió el analista.

En cuanto a las promesas de mano dura para combatir la inseguridad, los hechos recientes en el país demuestran que “una intervención militar sólo multiplicó las muertes”. Además, el politólogo citó casos como el de México en la Guerra contra las Drogas, un conflicto que lleva cientos de miles de muertos en poco más de diez años.

Por otra parte, explicó, amplios sectores del empresariado y el sistema financiero “creen que Bolsonaro puede disciplinar mucho más la sociedad que un candidato más democrático” al momento de “profundizar” las impopulares reformas en materia de ajuste económico. A este apoyo se debe sumar el del votante de a pie, que encuentra un discurso llano con el que se identifica.

 

Fuente: sputniknews.com

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