Tres militares fueron secuestrados por miembros de la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el departamento de Arauca en el este de Colombia, se informó el jueves.

En menos de una semana, el ELN ha secuestrado a nueve personas, entre ellas a siete uniformados -entre policías y soldados- y a dos civiles contratistas de una empresa de comunicaciones.

El ejército colombiano informó en un comunicado de prensa que los tres militares se desplazaban el miércoles en un vehículo del servicio público en una zona de Tame, en Arauca, cuando fueron interceptados por dos desconocidos que se los llevaron con rumbo desconocido. “Los militares secuestrados se encontraban en permiso, de civil y sin armamento”, añadió.

Hasta el momento el ELN no ha notificado o rechazado la autoría del secuestro de estos tres militares.

El gobernador de Arauca, Ricardo Alvarado, dijo a medios locales que las autoridades militares le indicaron que según informes de inteligencia a los soldados “los tiene un grupo del ELN y esta es una zona de influencia de este grupo guerrillero”. Agregó que “estos secuestros se dan para demostrar fuerza en momentos en que se desarrollan los diálogos de paz en La Habana”.

El ministro de Defensa, Guillermo Botero, afirmó por su parte que el secuestro se dio por imprudencia de los soldados. “Entiendo que se trata de una imprudencia de los soldados y del comandante de la guarnición militar que no siguieron un procedimiento establecido. Ellos son conscientes que ese tipo de cosas pueden pasar”, dijo Botero.

Sin embargo, el comandante del ejército, general Ricardo Gómez, publicó en Twitter que “el secuestro de nuestros tres soldados, que estaban en total estado de indefensión, no solo atenta contra todo derecho sino contra la dignidad humana. Exigimos el respeto por su vida y su pronta liberación”.

A su vez, el secretario general de la Conferencia Episcopal colombiana, monseñor Elkin Álvarez, señaló a la cadena radial RCN radio que “nosotros lo hemos manifestado públicamente: invitamos al ELN a una salida salida negociada, al dialogo en condiciones de seriedad… Se puedan hacer propuestas válidas para poder avanzar positivamente hacia un cese al fuego”.

La semana pasada terminó el sexto ciclo de conversaciones entre delegados de la guerrilla del ELN y del saliente gobierno de Juan Manuel Santos donde el tema principal, llegar a un acuerdo concreto para un cese del fuego bilateral, no fue resuelto.

El martes, al asumir la presidencia, Iván Duque señaló que su gobierno se dará un tiempo de 30 días para evaluar los 17 meses de conversaciones con el ELN pero advirtió que “un proceso creíble debe cimentarse en el cese total de acciones criminales, con estricta supervisión internacional y tiempos definidos. Queremos avanzar, pero para avanzar hay que dejar la impronta de que el pueblo colombiano no se va a dejar intimidar”.

El ELN nació en 1965 como un proyecto político antiimperialista inspirado en la revolución cubana y tiene en sus filas a unos 1.500 combatientes, según cifras oficiales.

Con información de AP

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