El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, autorizó a su departamento “redirigir aproximadamente 230 millones de dólares de fondos de estabilización para Siria, que han estado bajo revisión”, dijo la portavoz de la diplomacia de EEUU, Heather Nauert, en un comunicado.

La funcionaria señaló que, en colaboración con el Congreso estadounidense, “el Departamento de Estado redigirirá esos fondos a respaldar otras prioridades clave de política exterior”.

Nauert aclaró que la medida no significa un menor compromiso del país para lograr “objetivos estratégicos en Siria”.

“El presidente (Donald Trump) ha dejado claro que estamos preparados para permanecer en Siria hasta una derrota duradera de ISIS (grupo Estado Islámico), y seguimos centrados en garantizar la retirada de las fuerzas iraníes y sus aliados”, indicó Nauert.

Agregó que la decisión no afectará la asistencia humanitaria de EEUU, que, recordó, es el mayor donante, como país, de este tipo de ayuda para Siria, ya que ha proporcionado 8.100 millones de dólares con este fin desde el inicio del conflicto en marzo de 2011.

La portavoz justificó que la retirada de los 230 millones del fondo de estabilización ha sido adoptada teniendo en cuenta las contribuciones militares y financieras “significativas” que ha hecho hasta la fecha y las instrucciones de Trump sobre la necesidad de aumentar el reparto de la carga con los aliados.

EEUU lidera la coalición internacional contra ISIS en Siria e Irak, que respalda sobre el terreno a las milicias kurdas.

Nauert indicó que del Departamento de Estado ha obtenido desde abril unos 300 millones de dólares en contribuciones y compromisos de sus socios de la coalición para apoyar “iniciativas críticas de estabilización y de recuperación temprana en áreas liberadas del EI en el noreste de Siria”.

En ese sentido, citó la reciente aportación hecha por Arabia Saudita de 100 millones de dólares y la de Emiratos Árabes Unidos de 50 millones.

En una conferencia telefónica, el enviado especial de EEUU para la coalición contra ISIS, Brett McGurk, subrayó que en abril pasado “identificaron” la necesidad de centrarse en “incrementar el reparto” de la carga financiera de los aliados de la alianza antiyihadista, después de que ISIS haya sido expulsado del 99 % del territorio que controlaba.

McGurk destacó que los esfuerzos de estabilización consisten en “lograr que la gente regrese a sus casas” y la vuelta de los servicios básicos, como el agua, a zonas que estaban bajo el dominio de los radicales, y defendió que estos van a continuar.

 

Con información de EFE

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