El militar retirado y candidato presidencial brasileño Jair Bolsonaro propuso “condecorar” a los policías que maten a delincuentes. Lo hizo durante una entrevista exclusiva concedida a la cadena TV Globo.

“Si un policía mata a diez, quince o veinte (delincuentes) con diez o treinta tiros a cada uno tiene que ser condecorado y no procesado”, declaró el postulante por el Partido Social Liberal.

Bolsonaro se ubicó segundo en las encuestas recientes para los comicios de octubre y saltó al primer lugar cuando se excluyó de los sondeos al favorito Luiz Inácio Lula da Silva, que posiblemente será impugnado dado que fue condenado por corrupción.

Durante una entrevista el martes por la noche en el Jornal Nacional, programa líder de audiencia en Brasil, Bolsonaro propuso una ley que impida el juzgamiento de los policías por presuntos excesos.

Consultado sobre su posición favorable a la dictadura (1964-1985), respondió citando al fallecido director del diario O Globo, Roberto Marinho, que dio su respaldo a la llegada de los militares. “¿Roberto Marinho fue un dictador o un demócrata? eso es historia”, señaló el candidato.

La Primera Sala de la Corte Suprema de Brasil dejó este miércoles pendiente de decisión una audiencia en la que debe definir si Bolsonaro será procesado por racismo.

El juicio se suspendió cuando la votación se encontraba empatada 2-2 y faltaba el pronunciamiento del magistrado Alexandre de Moraes, quien pidió más tiempo para analizar el caso, por lo que la decisión quedó pendiente para la semana próxima.

La acusación fue presentada por la Fiscalía General y sostiene que Bolsonaro incurrió en un delito de racismo cuando, a fines del año pasado, comentó en un acto público que había visitado una comunidad de negros y sostuvo, entre otras cosas, que esas personas “no hacen nada” y “ya ni para procrear sirven”.

El abogado de Bolsonaro, Antonio Pitombo, alegó en su defensa que “aún cuando el vocabulario sea horrible y que los adjetivos no sean pertinentes, toda la crítica estaba volcada a las políticas públicas que están equivocadas en el Estado brasileño” y no a las personas.

También sostuvo que, “por peor que sea la opinión, por peor que sea la expresión, manifestarla es un derecho fundamental” que debe ser garantizado, y agregó que su cliente se pronunció en esos términos en su condición de diputado, que le dota de “inmunidad”.

 

Con información de EFE y ANSA

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