Las conversaciones de Ginebra para lograr la paz en Yemen fracasaron ante la ausencia de la delegación de los rebeldes hutíes.  “No conseguimos que la delegación de (la capital) Saná estuviera aquí”, dijo hoy el mediador de la ONU Martin Griffiths en Ginebra, sin dar más detalles . Griffiths  subrayó que los rebeldes hutíes tenían la voluntad de viajar a Suiza, pero no pudieron. Fue un “momento frágil” para el país en guerra civil, indicó.

En los días anteriores, los insurgentes en Saná habían rechazado un avión proporcionado por las Naciones Unidas y exigían otro. Esto provocó que las conversaciones para impulsar la paz en el país destrozado por la violencia sólo se llevaran a cabo con la delegación del Gobierno.

El Gobierno reconocido internacionalmente combate a los rebeldes chiitas, apoyados por Irán, que controlan el norte y la capital Saná. Una coalición de países sunitas liderada por Arabia Saudí bombardea posiciones rebeldes de los hutíes desde 2015. Irán y Arabia Saudí compiten por la influencia regional.

La situación en Yemen ha sido calificada por la ONU como la “peor crisis humanitaria del mundo”. Se calcula que 22 millones de personas, tres cuartas partes de la población, necesitan ayuda humanitaria y siete millones no tienen lo suficiente para alimentarse.

“Excusas”

El ministro de Exteriores yemení y jefe de la delegación gubernamental en las consultas de paz auspiciadas por la ONU, Jaled al-Yamani, mostró entretanto su “insatisfacción” porque el mediador de Naciones Unidas haya dado “excusas” para explicar la ausencia de los hutíes en Ginebra.

“Las palabras del enviado especial (Martin Griffiths) fueron muy desafortunadas al acomodar a los que cometieron un golpe de estado y dar excusas sobre su ausencia. Estamos muy insatisfechos con su posición”, afirmó Al-Yamani en rueda de prensa.

 

Fuente: dw.com

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