Unasur ya cuenta con una gran sede legislativa en una zona rural de Bolivia, aunque se debate en una profunda crisis por discrepancias que causaron el retiro de Colombia y la decisión de cinco países de suspender su participación en el bloque.

El complejo de edificaciones de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se encuentra en el municipio de San Benito, a 40 kilómetros de la ciudad central de Cochabamba, donde el Gobierno de Evo Morales ha invertido más de 62 millones de dólares para acoger a las delegaciones de los doce países de Unasur.

La sede internacional fue inaugurada este 12 de septiembre pasada por Morales como único protagonista de nivel presidencial. El mandatario bautizó al Parlamento Suramericano como la “Casa Grande de Suramérica”.

Los componentes más importantes son tres bloques para plenarias y oficinas administrativas en un área de 12.000 metros cuadrados, un centro de convenciones de 18.000 metros cuadrados, un área urbana que cuenta con vías pavimentadas con un alcance de 8,4 kilómetros y un helipuerto para albergar simultáneamente a seis helicópteros, entre lo más llamativo.

La pequeña localidad de San Benito cedió una superficie de 400 hectáreas para todas las obras pero las construcciones ocupan un terreno menor, aunque igual han impactado el horizonte de esa zona rural de poca densidad poblacional y paisaje de valles.

La designación de Cochabamba como sede del Parlamento y de Quito para la Secretaría General fueron establecidas en el Tratado Constitutivo del grupo en 2008 y fue posible debido al empuje del espíritu integrador promovido sobre todo por los gobiernos de izquierda, varios hoy desplazados del poder en Suramérica.

La presentación de la sede y la inversión millonaria hecha por Bolivia contrastan con la situación crítica del bloque, tras la decisión del presidente de Colombia, Iván Duque, de retirar a su país del mismo, una medida que será efectiva en seis meses.
En agosto, Duque acusó a Unasur de guardar silencio, pero también de haber dado muchas veces “su complacencia para que no se denunciaran los tratos brutales de la dictadura de Venezuela”.

Previamente, en abril, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú ya comunicaron a Bolivia su decisión de suspender su participación en el bloque si no se solucionaban los problemas que impiden desde el año pasado nombrar a un nuevo secretario general para Unasur.

El Gobierno de Bolivia, que poco antes de esa comunicación asumió la presidencia del grupo por un año, es un aliado de su homólogo de Venezuela, de cuya crisis responsabiliza a la Administración de Washington.

Además, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, anunció en julio que pedirá al organismo la devolución de la sede de la Secretaría General construida en Quito para convertirla en una universidad indígena, tras tildar la obra de un “elefante blanco” de 45 millones de dólares. Moreno no descartó que la secretaría tenga un edificio más modesto en la capital ecuatoriana.

Evo Morales: “La integración de toda Latinoamérica es camino sin retorno”

En su discurso, Morales no se refirió a la crisis del bloque y en cambio dijo que “el Parlamento suramericano es el centro de la integración y símbolo de la liberación de América Latina”.

“La integración de toda Latinoamérica es camino sin retorno”, subrayó el gobernante, tras comprometerse con ese objetivo.

Bolivia prefirió construir la edificación parlamentaria con sus propios recursos económicos y descartar la idea original de que todos los países la financien.

Además de ser sede de los encuentros internacionales cuando los haya, las instalaciones estarán abiertas para los actos de graduación de las escuelas y congresos de sindicatos campesinos, indígenas y otras organizaciones sociales, anunció el propio gobernante.

A su turno, el nuevo canciller boliviano, Diego Pary, expresó su deseo de que la sede se consolide como “la casa de la integración de Suramérica”, donde se discutan los temas que unen y los que diferencian a los países miembros del bloque.

El ministro dijo que Morales era un líder “visionario” como Simón Bolívar y Hugo Chávez porque trabaja para lograr la integración.

En horas previas, Pary, reivindicó ante la prensa que Bolivia defenderá el principio de la no intervención en asuntos internos, el respeto a la soberanía de las naciones y el diálogo como mecanismo de solución de las controversias internas y externas.

Karen Longaric: “el organismo ha sido herido de muerte por la falta de voluntad política”

Al contrario, la analista boliviana en asuntos internacionales, Karen Longaric, opinó, en declaraciones a France 24, que “la situación de Unasur como proceso de integración está atravesando una crisis muy grande, con mucha incertidumbre sobre su futuro”.

“En realidad, edificios más, edificios menos, no tienen mayor importancia cuando el organismo ha sido herido de muerte por la falta de voluntad política de echarlo a andar para lo que se creó efectivamente”, dijo la profesora universitaria de La Paz.

Los dos temas que se deben reconducir son la voluntad para designar en consenso al nuevo secretario general de la institución regional y “la censura a la dictadura de Maduro en virtud de lo que estipula la carta democrática de Unasur”, resumió Longaric.

Además de todas las naciones citadas, el bloque también está integrado por Guyana, Uruguay y Surinam.

 

Fuente: france24.com

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