Rusia y China están formando relaciones estratégicas más estrechas frente a la creciente presión de Washington. Aunque un bloque sino-ruso suena amenazador para Occidente, existen grandes obstáculos para una alianza.

El espectáculo geopolítico de Rusia en el este de Siberia esta semana con la visita especial de China combinó una exhibición teatral diplomática de hardware militar, concursos de cumbres y un espectáculo de cocina a nivel ejecutivo.

En dos eventos separados –el Foro Económico Oriental (EEF, por sus siglas en inglés), que se celebra en Vladivostok, y los juegos militares Vostok 2018–, Rusia y China demostraron a Occidente que están trabajando juntos para contrarrestar el “unilateralismo” de Estados Unidos. El enfrentamiento arancelario estadounidense con China y las continuas sanciones a Rusia han empujado a Pekín y Moscú más cerca. Asimismo, el curso proteccionista del presidente estadounidense, Donald Trump, también les da a los presidentes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladimir Putin, la oportunidad de retratarse a sí mismos como héroes de la cooperación bilateral y la globalización.

Antes de los eventos de esta semana, el embajador de China en Rusia, Li Hui, dijo a la agencia de noticias china Xinhua que las relaciones sino-rusas están en su “mejor momento en la historia”. El informe también promociona al presidente chino Xi como un defensor de la cooperación regional en medio de “tendencias antiglobalización y proteccionista”, al tiempo que da paso a una nueva era de diplomacia con Rusia.

 

El Foro Económico Oriental

Putin y Xi ya se reunieron dos veces durante el verano en Pekín y en Johannesburgo. Durante su primera aparición en el EEF el martes, Xi habló sobre la “singularidad” de la relación bilateral de China con Rusia. Asimismo, subrayó que ambos países le dieron “máxima prioridad” a la preservación de buenas relaciones diplomáticas. El EEF se ha celebrado anualmente desde 2015 como parte de los esfuerzos diplomáticos de Rusia por desarrollar vínculos con Asia-Pacífico.

La amabilidad de Xi con Putin en el EEF y la participación directa del Ejército de Liberación Popular en Vostok 2018, los mayores juegos de guerra rusos desde el apogeo de la Guerra Fría, son una señal de que los líderes de Rusia y China están redefiniendo su relación. Al menos en la superficie.

“Rusia y China tienen algunas diferencias y rivalidad en la antigua Asia Central soviética. Sin embargo, la importancia de estas diferencias, así como la importancia de los conflictos pasados entre Moscú y Pekín, no deben exagerarse”, dijo Vassily Kashin, un experto en Asia Oriental de la Academia Rusa de Ciencias, a DW. “Más importante aún es la oposición compartida de ambos países al orden global dirigido por Estados Unidos. Rusia ha caído irreversiblemente de este orden después de la crisis ucraniana en 2014. Ahora, China, con la actual guerra comercial, también está en conflicto sistémico con este orden”, agregó Kashin.

De Crimea a Pekín

Un importante punto de inflexión para las relaciones entre China y Rusia fue en 2014, cuando la relación de Rusia con Occidente comenzó a deteriorarse después de la anexión de Crimea. Rusia inició acuerdos para vender armas de alta tecnología a China, incluidos aviones de combate y misiles tierra-aire. En mayo de 2014, Rusia y China firmaron una declaración conjunta sobre “nuevas etapas de asociación integral y cooperación estratégica”.

Por su parte, Angela Stent, experta en política exterior de Estados Unidos, escribió en un informe de 2016, publicado por el German Marshall Fund, con sede en Estados Unidos, que China protege a Rusia del impacto total de las sanciones y le da legitimidad mientras Occidente intenta aislarla.

Relación limitada por intereses nacionales

Sin embargo, James D.J. Brown, profesor asociado de ciencias políticas en la Universidad de Temple en Tokio, dijo a DW que la relación entre China y Rusia está limitada por intereses nacionales. “Cada lado apoyará al otro mientras siga en su interés nacional hacerlo”, dijo Brown.

“Cuando Rusia anexó Crimea en 2014, China no ofreció apoyo explícitamente. Habría atraído las críticas de Occidente y, si bien China está dispuesta a soportar la censura internacional cuando sea necesario, solo lo hará cuando decida que es beneficioso hacerlo”, dijo, y agregó que China no aprobó ni desaprobó la acción de Rusia.

Stent, por su parte, escribió que incluso cuando China y Rusia rechazan el orden global, “no se han puesto de acuerdo sobre cómo debería ser este orden en el futuro”.

 

China, el segundo socio comercial de Rusia

Económicamente, China es actualmente el segundo socio comercial de Rusia después de la Unión Europea. El analista ruso Kashin señala que se prevé que el comercio entre China y Rusia aumente aún más en los próximos años. “Este año, el comercio anual romperá la marca de 100 mil millones de dólares por primera vez”, apuntó.

Rusia y China también están reflexionando sobre las formas de cooperar más estrechamente en Asia Central, una región que Moscú considera como su patio trasero. Además, se habla de que ambos países trabajen juntos para avanzar en sus proyectos geopolíticos clave: la “Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda” de Pekín y la “Unión Económica Euroasiática” de Moscú.

No obstante, y a pesar de las cálidas palabras en el EEF sobre la profundización de la integración económica, todavía no ha habido ninguna medida vinculante que conecte estas dos iniciativas principales.

Alianza bilateral

El pragmatismo sigue siendo una gran limitación para la formación de una alianza permanente entre China y Rusia, que podría consolidarse en un bloque similar a la OTAN. Pero esto no significa que la alianza no se esté fortaleciendo. “Es probable que esta relación siga siendo duradera”, dijo Brown. “Esto se debe a que China y Rusia están siendo impulsadas por sus tensiones compartidas con Estados Unidos, alentándolos a dejar de lado sus reservas sobre el otro”, agregó.

No obstante, Brown contrastó diciendo que “para que una relación sea una verdadera alianza, debe haber cierto nivel de compromiso con la defensa colectiva”.

“En la actualidad, no existe un compromiso de seguridad entre Rusia y China”, dijo, señalando que incluso cuando la cooperación de seguridad bilateral se profundiza a niveles sin precedentes, la relación no podría describirse como una verdadera alianza. “En la actualidad, esto parece poco probable ya que ninguno de los dos países quiere arriesgarse a enredarse en los conflictos del otro”, afirmó.

¿Quién es el más necesitado?

Tanto China como Rusia tienen diferentes incentivos para trabajar juntos. Si bien ambos pueden proporcionar al otro algún consuelo del aislamiento internacional, la presión económica y estratégica común de Estados Unidos también está sujeta a cambios.

“Aunque Rusia es considerada como el alborotador actual de Estados Unidos, la mayoría de los estrategas estadounidenses ven a China como la mayor amenaza a largo plazo”, aseguró Brown. “Por lo tanto, la preocupación de los estrategas es la medida en que Rusia puede desempeñar un papel para ayudar al ascenso de China al predominio regional”, agregó.

No obstante, para Estados Unidos, en la era de Ucrania, Crimea y Siria, alejar a Rusia de China no parece ser un escenario realista. A medida que la política exterior rusa sigue antagonizando con Occidente, hay pocas perspectivas de alivio de sanciones a cambio de cooperación contra los intereses chinos. “Con la asistencia de Rusia, China es mucho más fuerte. Sin Rusia, China es un país sin aliados poderosos”, dijo Brown.

Y, por otro lado, China puede ayudar a aliviar un poco el dolor económico que padece Rusia, pero los rusos todavía están ansiosos por el cambio de poder que traería tal dependencia.

 

Por Wesley Rahn

Fuente: dw.com

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