Ambos prelados son investigados en el marco del escándalo de abusos sexuales. Sobre Pellegrín, que tenía a su cargo el colegio Verbo Divino, del cual era rector, pesa una investigación penal y canónica.

Contreras es acusado de encubrimiento y era el vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Chile, según informa El Mercurio.

El Sumo Pontífice ha designado además a Sergio Pérez de Arce Arragada como nuevo administrador en Chillán. Se trata del actual rector de la iglesia de los Sagrados Corazones de Valparaíso.

Además, Jaime Ortiz de Lazcano, quien se desempeñaba como vicario judicial del Tribunal Eclesiástico de Santiago será el reemplazante de Contreras en San Felipe.

Se trata del tercer decreto del papa Francisco tras aceptar la renuncia de los obispos de las diócesis de Rancagua y de Talca el pasado 28 de junio.

El 11 de junio aceptó las de los obispos de Osorno, Juan Barros; de Valparaíso, Gonzalo Duarte García de Cortázar, y de Puerto Montt, Cristián Caro Cordero, estos dos últimos mayores de 75 años.

Algunas de las víctimas de los abusos por parte del clero chileno esperaban que se agilizase la operación de limpieza en la Iglesia Católica en Chile.

El pasado enero, el papa Francisco viajó a Chile y en su periplo realizó una muy criticada defensa al obispo Barros, considerado uno de los encubridores del cura Fernando Karadima, condenado en 2011 por la Justicia canónica a una vida de reclusión y penitencia por violaciones y abusos sexuales a menores y las ramificaciones del caso.

A su vuelta al Vaticano, ordenó realizar una investigación sobre los casos, tras la que tuvo que pedir perdón y declarar que había sido mal informado.

A principios de mayo, el papa recibió a Juan Carlos Cruz, James Hamilton y José Andrés Murillo, tres víctimas de Karadima que en los últimos tiempos han luchado para que se haga justicia.

Este mes, Francisco volvió a abrir las puertas de su residencia, Casa Santa Marta, para reunirse con otro grupo de víctimas de Karadima en su infancia.

 

Fuente: infobae.com

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