Los mandatarios de Turquía y Rusia llegaron a un acuerdo y cerraron la puerta a que EEUU lanzara una intervención en la provincia siria de Idleb, opina el estratega militar turco Naim Baburoglu, de la Universidad Aydin.

Baburoglu considera que el encuentro en Sochi (Rusia) puso de relieve que Washington cuenta con un espacio muy limitado para poder maniobrar en Siria. Este espacio incluye la ciudad de Manbij y varias zonas que se extienden al este del río Éufrates.

“Las palabras del presidente Erdogan sobre una amenaza para Turquía que proviene de esta región me inclina a pensar que, tras la implementación del acuerdo de Sochi, es decir, después del 15 de octubre los militares turcos prestarán mayor atención a Manbij y a los territorios que se extienden al este del Éufrates. Es probable que Ankara intente ponerse de acuerdo con Washington sobre la situación en esta región siria. Eso, claro está, no será una tarea nada fácil”, aseveró Naim Baburoglu en una entrevista a Sputnik.

Aparte de eso, el estratega militar destacó que, gracias a la reunión de Putin y Erdogan, Rusia y Turquía obtuvieron la posibilidad de consolidar aún más su cooperación económica y militar.

A su vez, el profesor de la Universidad Atilim de Ankara Hasan Unal analizó para Sputnik los posibles escenarios que podrían desarrollarse en la región tras la creación de una zona desmilitarizada en Idleb.

El experto recordó que una considerable parte de los yihadistas del Frente al Nusra —también conocido como Fatah al Sham, organización terrorista prohibida en Rusia— se trasladó a Idleb a raíz de la operación militar que tuvo lugar en Alepo en otoño de 2016. Después de eso, traslados parecidos se efectuaron desde Guta Oriental, Quneitra y otras regiones.

Una conjetura que podrían desarrollarse dos escenarios próximamente en la región: o bien los terroristas serán trasladados a los territorios sirios que pasó a controlar Turquía —después de que su Ejército implementara las operaciones Escudo del Éufrates y Rama de Olivo— o bien serán enviados a suelo turco.

“Desde mi punto de vista, el desarrollo de ambos escenarios oculta una seria amenaza [para el país otomano]”, recalcó.

Además, Unal comentó la decisión de Rusia de suspender el lanzamiento de una operación en Idleb por un plazo indeterminado. Según el profesor universitario turco, Moscú lo hizo porque no quería permitir que Turquía se alejara del formato de Astaná —que al margen de ambos países incluye también a Irán—.

“Para Rusia es importante mantener no solo una cooperación puramente económica y comercial, sino política y militar para poder solucionar los problemas regionales. Supongo que el proceso paulatino de traspaso de la región al control del Gobierno sirio empezará en Idleb en el marco de los acuerdos alcanzados”, concluyó.

Paralelamente, el politólogo iraní de la Universidad de Teherán Husein Ruyvaran considera que el acuerdo de Sochi no es solo un éxito diplomático, sino también un destacado ejemplo de cómo es posible hallar una solución al problema sirio sin participación de las fuerzas de la coalición occidental.

De acuerdo con Ruyvaran, había dos opciones con ayuda de las que se podía neutralizar a los terroristas en Idleb: hacerlo por la vía pacífica con la participación de Turquía o bien lanzar una operación militar. Ankara ofreció garantías a Moscú y las partes firmaron un acuerdo. Los países garantes están interesados en que se alcance un consenso y se concrete el proceso de paz en Siria.

“Tenemos que entender que los acuerdos de semejante naturaleza acaban con cualquier posibilidad de que los países occidentales intervengan en los asuntos internos de Siria y los estropeen, dado que no están interesados en una regulación pacífica del conflicto sirio”, subrayó Ruyvaran.

 

Fuente: almanar.com.lb

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