Los científicos advierten de que todo el mundo se verá afectado por una gran erupción solar este 22 y 23 de septiembre, capaz de causar problemas masivos en los sistemas de energía y provocar apagones a gran escala, informa el diario británico Daily Star.

“Si hay una gran erupción solar, todo el mundo se verá afectado”, cita el medio a Juha-Pekka Luntama, jefe de la Oficina de Meteorología Espacial de la Agencia Espacial Europea.

Las erupciones solares son ráfagas de radiación intensa que emanan del Sol. Pueden durar de unos minutos a unas horas y a menudo son causadas por manchas solares que se forman en la superficie del sol debido a las fluctuaciones en el campo magnético de la estrella.

“Nuestro Sol puede tener un aspecto agradable y tranquilo, pero en realidad no lo es. Tenemos los llamados eventos de partículas energéticas solares, donde los protones y electrones son expulsados del Sol y se acercan a la velocidad de la luz. Cuando chocan contra los satélites pueden causar averías e incluso destruir la electrónica del satélite”, explicó Luntama.

El diario advierte de que las tormentas solares son una de las mayores amenazas para la humanidad.

“Pueden causar problemas masivos en las fuentes de alimentación, provocando apagones que podrían resultar fatales”.

También pueden afectar los satélites y los aviones en órbita terrestre baja, colapsando sus  sistemas de navegación.

“Una enorme tormenta solar azotó la Tierra en 1859. Y una del mismo tamaño hoy en día devastaría nuestra sociedad moderna, puesto que es muy dependiente de la tecnología”, analiza el medio.

Brian Gaensler, astrofísico de la Universidad de Toronto, también subrayó lo peligrosas que pueden ser las erupciones solares.

“La preocupación es que si la radiación de una erupción solar azota la Tierra, puede destruir satélites, interrumpir el funcionamiento de los teléfonos móviles y otras formas de comunicación”, señaló.

Los efectos de una tormenta solar podrían durar meses o incluso años, puesto que las autoridades tendrían que reparar toda la infraestructura dañada, observa el diario.

La compañía de seguros Lloyd’s of London estima que la factura de reparación podría costar hasta unos 2,3 billones de dólares.

 

Fuente: sputniknews.com

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