Los acuerdos de Camp David y de Oslo marcaron las negociaciones de paz que Israel firmó con Egipto y con Palestina, respectivamente. Según Benjamín Herrera, experto en política internacional, los de Oslo fracasaron rotundamente.

 

En septiembre de 2018, los Acuerdos de Camp David cumplieron 40 años. Con Estados Unidos como mediador, Egipto e Israel firmaron la paz en la residencia presidencial estadounidense que para entonces ocupaba Jimmy Carter.

Gracias a la firma del líder egipcio Anwar El Sadat, y de su par israelí Menachem Begin, Egipto recuperó la península del Sinaí que había perdido en la Guerra de los 6 días a manos del ejército de Israel. A cambio fue el primer país árabe en reconocer a Israel como un estado legítimo.

Por cuenta de estos acuerdos de 1978, Egipto fue expulsado de la Liga Árabe de Naciones y provocó su enemistad con países como Arabia Saudita e Irán.

Quince años después, en 1993, el turno fue para Palestina. Yasser Arafat y Yitzhak Rabin estrecharon sus manos en los Acuerdos de Oslo, con el objetivo de poner fin al conflicto territorial y fronterizo entre israelíes y palestinos.

Un acuerdo que, según Benjamín Herrera, profesor e investigador de la facultad de Ciencias Políticas y Relaciones internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá, fracasó rotundamente. Considera que el panorama actual da cuenta de ello: la pugna por Jerusalén del este, el conflicto en la franja de Gaza y la crisis de los refugiados son algunos ejemplos.

 

Por Andrés Suárez Jaramillo

Fuente: france24.com

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