La planta fotovoltaica Cauchari, que actualmente se construye en la provincia argentina de Jujuy, en el extremo noroeste del país, es una iniciativa que cuenta con tecnología y financiamiento de China, además de un componente humano que congrega a trabajadores de distintos puntos del planeta.

En Jujuy se levanta uno de los más significativos emprendimientos para el país austral en términos de energías limpias y alternativas.

La iniciativa congrega a ingenieros, técnicos, intérpretes, constructores, mecánicos, diseñadores, directores de proyecto y personal de servicio de Argentina, China, España, Italia y Perú, entre otros países.

Un campamento situado a más de 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar reúne día y noche a los trabajadores.

Entre estos trabajadores se encuentra Roque González, a quien el entusiasmo por participar en la instalación del parque solar lo hizo trasladarse desde la pequeña localidad de Puesto Sey, del departamento de Susques, en Jujuy.

González explicó en entrevista con Xinhua que la planta fotovoltaica, que terminará de instalarse en 2019 bajo el liderazgo de la empresa china Shanghai Electric Power Construction, no sólo dotará de beneficios al tendido eléctrico argentino, sino que ya ha mejorado en la provincia las condiciones de empleo de la población.

Dijo que es un buen proyecto “porque va a crear muchas posibilidades de trabajo. Favorece más al pueblo también por el tema de la electricidad que va a generar”.

El entrevistado trabaja en el área de hincado que crea la cimentación de los paneles solares.

Su labor comienza a las 08:00 hora local y termina a las 18:00 hora local, cuando finalmente regresa al campamento y dispone de unas horas para conversar vía telefónica con su familia en Puesto Sey.

Mientras realiza las mediciones y coloca varas de madera como señal de ubicación de los perfiles metálicos, González comentó que el segundo paso de un proyecto de desarrollo como la planta Cauchari es garantizar mayor educación para la población joven de la provincia.

“Yo antes trabajaba en (actividades de) construcción: electricidad, plomería. Una vez que entré aquí (al proyecto) mejoré mi vida, y creo que es una buena oportunidad para hacer estudiar a los chicos”, expuso.

“Antes no tenía más trabajo allá (Puesto Sey). La gente se va del pueblo por razones de trabajo, tampoco tenemos allá colegios ni secundarias”, acotó.

A su vez, Micaela Goñi, gerente general de Talesun Energy Argentina S.A., explicó que en su punto máximo, la obra generará 1.500 empleos directos e indirectos, estableciéndose como prioridad dentro de los contratos a los residentes de las zonas cercanas a Cauchari.

El proyecto está acompañado de un programa formativo en materia de generación eléctrica dentro del campo, sumado a una capacitación en materia de servicios.

En tanto, el mecánico y operador de maquinaria, el español Luis Delgado, conversó con Xinhua sobre su experiencia dentro del proyecto.

“A nivel personal sigo adquiriendo experiencia, así como la gente de las comunidades que pueden tener un trabajo, una posibilidad de proyectarse de cara al futuro y no centrarse simplemente en lo que tenían en su pueblo”, dijo.

Delgado cuenta con tres años de experiencia en proyectos de energía en Perú y en Chile, por lo que en ese sentido destacó el futuro desempeño de la planta fotovoltaica.

“La verdad es que es muy importante ver el futuro, las energías limpias, y parte de lo que lleva este trabajo es que va a aportar mucho trabajo a las comunidades”, dijo.

“No sólo es hacer el proyecto y ya está, esto es una apuesta mundial. Hay muchos países que apuestan a este proyecto”, agregó.

Delgado resaltó el buen trato que prevalece entre los trabajadores y los distintos cargos que figuran en el proyecto, y que pese a las distintas nacionalidades, existe “respeto y ganas de trabajar”.

A través de tres parques solares, la planta fotovolatica Cauchari aumentará la capacidad de generación del tendido eléctrico de Argentina.

Reducirá además los costos de energía y las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en al menos 325.000 toneladas.

La generación será mayor a 750.000 megavatios-hora (Mwh) en el primer año de operaciones.

El parque solar tendrá una vida útil de 25 años y contará con una superficie de al menos 600 hectáreas, según han detallado los jefes del proyecto.

La construcción de la planta fotovoltaica se encuentra en la actualidad en su primera fase, la cual consta de movimiento de suelos y encauzamiento de canales naturales de agua.

Tras su culminación, la planta asoma la idea de que Argentina y otros países de América Latina se constituyan como una extensión natural de la iniciativa de la Franja y la Ruta propuesta por China, al fortalecer el desarrollo, pero sobre todo, al elevar las condiciones de vida de la población.

 

Fuente: xinhuanet.com

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