En un fallo polémico, la Cámara Nacional de Casación Penal absolvió este jueves al ex presidente Carlos Menem en la causa por la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia, pese a que había sido condenado a 7 años y medio de prisión, tal como adelantó ayer en exclusiva Clarín.

El tribunal no decidió sobre la cuestión de fondo, pero aceptó que en el juicio, que duró 23 años, “se quebró el plazo razonable” para un acusado de tener una condena firme. El argumento fue, así, en línea con lo que plantearon los abogados del ex mandatario y actual senador nacional.

La resolución fue tomada por la sala I de la cámara de casación integrada por los jueces Eduardo Riggi, Liliana Catucci y Carlos Mahiques en el marco de una revisión de la condena ordenada por la Corte.

Los votos concurrentes de Catucci y Riggi argumentaron la absolución en “la violación de la garantía del justiciable a ser juzgado en un plazo razonable que las defensas habían planteado con insistencia”. Se apoyaron en la doctrina de la Corte “inherente al exceso temporal para juzgar” en base al fallo llamado “Goye, Omar y otros sobre administración pública de diciembre de 2017.

Sin embargo, Catucci destacó que en el juicio existieron “serios errores que incidieron en el delito de contrabando y que además impidieron lograr el enjuiciamiento de los responsables de graves delitos responsables tales como falsedad documental, malversación de caudales públicos,  cohecho, incumplimiento de los deberes de funcionario público, encubrimiento y enriquecimiento ilícito por corrupción”. Sin embargo, Catucci sostuvo que debía primar “una conclusión que respete los principios constitucionales y la garantía”.

En disidencia, Mahiques propuso confirmar la condena a los ex directores de Fabricaciones Militares Edberto González de la Vega, Carlos Franke, Teresa Irañeta de Canterino, Luis Sarlenga, Julio Sabra, Carlos Nuñez, Haroldo Luján Fusari y Manuel Cornejo Torino y del traficante de armas Diego Palleros por contrabando. Mahiques consideró probada la responsabilidad de de éstos últimos.

Pero con diferentes argumentos a los de la mayoría, Mahiques consideró que correspondía absolver a Menem y Cornejo Torino porque “no se logró demostrar que hayan obrado con el dolo exigido” en el delito de impedimento del control aduanero, según los términos del Código Aduanero. Mahiques sostuvo que “no se probó” que Menem haya firmado tres decretos para exportar las armas con destino falso a Panamá y Venezuela “con el conocimiento y voluntad” necesarios.

Una fuente de la cámara explicó así el fallo: “En consecuencia, resulta ineludible su tratamiento a la luz de la Jurisprudencia internacional, de nuestra Corte Suprema y de la propia Cámara Federal de Casación Penal”. “Se trata de 23 años de vaivenes, idas y venidas y meandros procesales ocurridos para procurar discernir si existió un contrabando documentado de poca complejidad probatoria, en los que se incurrió en una inexplicable tardanza en los trámites reprochable exclusivamente a los órganos jurisdiccionales del Estado”, agregó la fuente.

La decisión la tomó la sala de ese tribunal de alzada integrada por Catucci, Mahiques y Riggi por considerar que no se cumplió el “principio del plazo razonable” para tener una condena firme en una juicio que empezó en 1995, es decir hace 23 años, explicaron las fuentes. De esta forma, el tribunal no decidió sobre el fondo del tema, es decir si Menem es culpable o inocente por el contrabando de 6.500 toneladas de armas. Hasta el día de hoy al Ejército aún le faltan 36 cañones que el gobierno de Menem envió a Croacia durante la guerra de los Balcanes.

Como Menem es funcionario desde 1995 hasta la fecha no se pudo aplicar la prescripción de la causa por el vencimiento del derecho del Estado a perseguirlo judicialmente. Cuando hay un funcionario en una causa no se puede aplicar la prescripción.

En declaración a Clarín, Monner Sans dijo que un fallo absolutorio de Menem “consagra la impunidad no solo de un ex presidente sino de los políticos corruptos. Es un escándalo“.

En el 2017, otra sala de la Cámara Federal de Casación Penal había condenado a 7 años y medio de Menem en esta causa que se inició por una investigación de Clarín y una denuncia del abogado Ricardo Monner Sans. En ese momento, la histórica decisión había sido tomada por la sala de ese tribunal integrada por Juan Carlos Gemignani, Luis Cabral y Raúl Madueño.

Pero Menem apeló a la Corte Suprema de Justicia que ordenó un doble conforme de la condena y volvió la causa a la Cámara de Casación pero la mandó a otro sala distinta a la que había condenado al ex presidente. Se trata de la sala de Catucci que votó este jueves.

El caso de Menem es un antecedente para lo que pueda pasar en el futuro con la ex presidenta Cristina Kirchner quien ya tiene seis procesamientos y cuatro juicios orales en marcha.

Esta situación de indefinición y un polémico fallo de la Corte, permitió a Menem presentarse para una tercera reelección como senador por La Rioja en el 2017 y así mantener sus fueros parlamentarios.

En junio del 2013, el Tribunal Oral en lo Penal Económico Nº 3 fijó la condena a Menem por este caso de las armas, aunque también está condenado a 4 años de prisión en la causa por los sobresueldos que también se encuentra apelada y en los laberintos de estas interminables apelaciones y recursos. Esta condena fue en el 2015 y también fue apelada por Menem. Habrá que ver si apela a esta misma polémica jurisprudencia. El ex presidente tiene también otros procesamientos pero que no llegaron a condena y está en pleno juicio oral por supuesto encubrimiento del atentado de la AMIA en la causa que se conoce como AMIA II. Al igual también tiene el juicio oral por la venta a precio vil del predio de la Rural.

 

UN FALLO CONTRADICTORIO Y CON ERRORES PARA SALVAR A CARLOS SAÚL MENEM

La resolución de la sala I de la Cámara de Casación es polémica porquecontradice un fallo de la misma sala, pero ahora con otra integración, en un hecho sin precedentes inmediatos. Es decir que la sala I -formada por los jueces Juan Carlos Gemignani, Luis Cabral y Raúl Madueño- consideró hace cinco años que Menem era culpable y lo hizo condenar a 7 años y medio de prisión, y ahora la misma sala, pero integrada por Catucci, Riggi y Mahiques, contradice a sus pares y los antecedentes establecidos.

También resulta llamativo que el tribunal que desarchivó el concepto de la jurisprudencia del “plazo razonable”, no denuncie a los jueces, fiscales o funcionarios que demoraron la causa, que el fiscal Carlos Stornelli había iniciado en el fuero federal, de donde fue sacada 4 años después por presiones del menemismo para pasarla al fuero penal económico. “¿Habrán incurrido los camaristas en el delito de omisión de denuncia?”,se preguntó este jueves una fuente en Comodoro Py.

Además, es debatible que ese principio del plazo razonable se aplique a personas que no sólo habían sido procesadas, sino que también fueron condenadas en este proceso. En tribunales se preguntaron, por otra parte, si la Cámara de Casación usará ahora el mismo principio para los cientos de militares procesados sin condena por la represión ilegal de la dictadura.

También es controvertido sostener, como dice el fallo, que Menem firmó tres decretos para vender estas armas con destino a Panamá y Venezuela “sin tener conocimiento y voluntad” de que terminarían en Ecuador y Croacia. En la causa varios testimonios recordaron que Panamá, desde que fue invadida por Estados Unidos en 1989, no tiene fuerzas armadascomo para comprar, por ejemplo, misiles antitanque.

Entonces, según la cámara de casación Menem tampoco conoció nunca el enorme movimiento logístico que se organizó entre 1991 y 1995 para trasladar cañones, fusiles y municiones de guarniciones desde Jujuy hasta la Patagonia y almacenarlas en la fábrica militar de Río Tercero -que la Justicia demostró que fue volada intencionalmente en 1995-, empaquetarlos y enviarlos al puerto de Buenos Aires para ser embarcados hacia Croacia. Amén de que nunca se recuperarán los más de 2 millones de dólares que se pagaron a funcionarios de Menem, y que el Ejército tampoco recuperará los 36 cañones pesados que terminaron en la guerra de los Balcanes, según se probó en la causa.

Para más contradicciones de criterio. El juez de la sala II de la Cámara de Casación,  Gustavo Hornos, cuando confirmó las condenas para los responsables de la voladura de Río Tercero dijo que fue una maniobra ocultar la venta ilegal de armas. “Las explosiones que de ese incendio derivaron como su consecuencia fue buscada por los autores con la finalidad de ocultar el faltante de armas de esa fábrica por las operaciones de venta ilegal de las mismas que se habían llevado a cabo; y que ese hecho fue ejecutado como consecuencia de decisiones adoptados desde las más altas estructuras de poder, transmitidas, organizadas y llevadas a cabo por funcionarios tanto de la Dirección General de Fabricaciones Militares como de la Fábrica Militar de Río Tercero”, agregó Hornos.

En su voto el juez Hornos, también hizo hincapié en que si bien pasaron más de 23 años desde los hechos, “no puede ignorarse que fueron perpetrados con todos los recursos y garantías de impunidad que el accionar con la aquiescencia del Estado conlleva“.

Desde el punto de vista político, los camaristas Catucci y Riggi llegaron a sus cargos con el apoyo del menemismo. El segundo, además, este año fue absuelto por la Corte en la causa por supuestas irregularidades en la investigación del crimen de Mariano Ferreyra.

Esta causa, que cayó en los laberintos de la burocracia judicial y las presiones del menemismo, tiene aún abierta la posibilidad de que el fiscal Mario Villar apele ante la Corte. Como Villar fue antes defensor oficial es probable que se excuse y sea reemplazado por Raúl Pleé.

Por último, el fallo muestra incluso errores en el resumen de prensa. Dice que pasaron 27 años, cuando la causa se inició en 1995 por una investigación de Clarín y una denuncia del abogado Ricardo Monner Sans: es decir que pasaron 23 años. Pero lo más importante es que establece el precedente del plazo razonable y deja así una caja de Pandora abierta para otras causas.

 

Por Daniel Santoro

Fuente: clarin.com

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