El reloj inteligente que llevaba el desaparecido periodista y disidente saudita Jamal Khashoggi cuando acudió al consulado de su país en Estambul, el pasado día 2, grabó su asesinato, aseguró este sábado el diario oficialista turco Sabah.

“Khashoggi sincronizó el reloj con su teléfono móvil, que dejó (en manos de) su novia antes de entrar (en el consulado)”, explica el diario, citando “fuentes fiables” de la investigación.

“Las conversaciones durante su asesinato fueron grabadas por el reloj y enviadas al teléfono y al registro en la nube” o sistema de almacenamiento en servidores remotos, asegura Sabah.

El diario agrega que los agentes de inteligencia sauditas se dieron cuenta del reloj y trataron de borrar las grabaciones de la nube, pero no pudieron eliminar todos los archivos.

Según concluye Sabah, la policía y los servicios de inteligencia turcos (MIT) lograron “revelar el asesinato analizando en la nube las grabaciones de audio que los saudíes no pudieron borrar”.

Sin embargo, inmediatamente después de publicarse la información de “Sabah” surgieron dudas sobre esa versión de lo ocurrido, entre otros motivos porque un Apple Watch siempre se comunica con un iPhone del dueño, habitualmente intercambiando datos a través de bluetooth.

La señal de bluetooth tiene un alcance de solo algunos metros, por lo que la novia de Khashoggi debería haberse encontrado muy cerca del edificio del consulado para que no se interrumpiera la conexión entre los dos dispositivos.

El viernes, otro diario turco, el opositor Sözcü, ya había informado de que a través del reloj inteligente del periodista se registró un “diálogo en árabe”, aunque ese diario precisa que “no hubo gritos ni chillidos”.

El diario estadounidense The Washington Post, en el que Khashoggi había escrito artículos críticos con su país, afirmó el viernes que el gobierno turco informó a las autoridades de EE.UU. que dispone de grabaciones de vídeo y audio que demuestran que el periodista fue asesinado en el consulado.

En esas grabaciones se muestra que Kashoggi fue detenido en la sede diplomática por un equipo de seguridad, que lo mató y que desmembró su cuerpo, asegura el diario norteamericano, que cita como fuentes a funcionarios turcos y estadounidenses.

El gobierno de Arabia Saudita rechazó todas las informaciones sobre el supuesto asesinato del periodista y el ministro del Interior del reino, el príncipe Abdulaziz bin Saud bin Naif bin Abdulaziz, las calificó de “mentiras y acusaciones sin fundamento”.

Sin embargo, elogió la cooperación con Turquía para investigar lo sucedido “a través de la Comisión de Investigación Conjunta y otros canales oficiales”.

Una delegación saudita llegó a Turquía para coordinar con las autoridades turcas la investigación sobre el paradero de Khashoggi.

La delegación teníaprevisto entrevistarse con el equipo turco de investigación entre el sábado y el domingo.

Según la prensa turca, entre los emisarios saudíes hay altos cargos del Ministerio de Exteriores y de los servicios secretos.

Khashoggi desapareció el pasado 2 de octubre, tras entrar en el consulado saudí en Estambul para recoger unos documentos oficiales necesarios para su boda con su novia turca.

La semana pasada, amigos del columnista dijeron estar seguros de que el periodista fue asesinado en el consulado y que su cadáver fue troceado y sacado en maletas del país. 

 

Fuente: clarin.com

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