El asesor de un consorcio ruso de tecnología radioelectrónica explica cómo se reforzará la capacidad defensiva de Damasco después del derribo del Il-20 ruso.

El pasado 17 de septiembre,  el avión ruso de reconocimiento fue derribadoen el cielo sobre la república árabe.

Después de ello, el Ministerio de Defensa de Rusia se encargó de reforzar la seguridad de la zona. En particular, de entregar armamento necesario a Damasco, incluido el equipamiento de guerra electrónica, destinado a garantizar la máxima seguridad en el territorio de la república.

Hasta el momento, Rusia ha suministrado a Damasco los sistemas de defensa aérea S-300 y unidades de  contramedidas electrónicas.

Equipamiento de este tipo ya estaba desplegado en el territorio del país, en particular, los sistemas contra drones y contra armamento de alta precisión.

El asesor del consorcio ruso de tecnología radioelectrónica KRET, Vladímir Mijéyev, explicó a Army Standard cómo dicho equipamiento aumentaría las capacidades defensivas del país.

Mijéyev precisó que hasta la fecha este equipamiento se utilizaba para recoger información, pero a partir de ahora las unidades estarán en alerta. “Así que no se podrá volar por la zona con toda impunidad y bombardearla como antes”.

El experto advirtió que los medios de guerra electrónica permitirán contrarrestar la actividad de aeronaves, bombas y misiles dirigidos.

Mijéyev especificó que ahora Rusia está creando en Siria un sistema parecido al que existía en la URSS.

“Todo el mundo sabía que nadie, excepto la URSS, poseía una defensa aérea semejante, la cual, incluía un radar para todas las alturas, un sistema de misiles de corto y largo alcance y la cubierta de los propios sistemas”, recordó.

Como los sistemas de defensa aérea permanecerán activos, podrán detectar a los aviones enemigos una vez estos empiecen a moverse por la pista del despegue. El novedoso equipo podrá determinar sus capacidades. Si los objetivos del avión parecen ser maliciosos, se aplicarán medidas electrónicas.

Es decir, la aeronave sospechosa irá perdiendo comunicación y navegación y será incapaz de transmitir datos a la tierra.

Si la aeronave ‘cegada’ sigue con su movimiento, los sistemas de defensa le mandarán una señal para identificarlo como amigo o enemigo. Si la aeronave resulta ser enemiga, su piloto recibirá una advertencia de que se encuentra en la mira.

Si el avión entra en la zona prohibida a pesar de todas las advertencias, sus sistemas de control se verán bloqueados. Al final, si el comportamiento amenazador se mantiene, los militares podrán usar armas contra el avión.

Es así como funcionan los clásicos sistemas plenos de defensa antiaérea, que tienen capacidades notablemente mejores que las de sistemas portátiles autónomos.

 

Fuente: sputniknews.com

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