Un ciudadano finlandés fue condenado el jueves a más de un año de prisión por difamar y acosar a Jessikka Aro, una periodista de investigación en la cadena pública finlandesa YLE.

Jessikka Aro

 

El agresor fue identificado como Ilja Janitskin, fundador de MV-Lehtiun sitio web de ultraderecha que promueve activamente las políticas de Moscú. Janitskin fue condenado a 22 meses de prisión tras haber sido declarado culpable de 16 cargos.

Ilja Janitskin

 

Johan Backman, portavoz del Kremlin en Finlandia desde hace años, también fue declarado culpable de difamación y acoso, y recibió una sentencia suspendida de un año. Backman impactó profundamente la calidad de vida de Aro tras alentar a otros trolls en línea a atacar su persona, dijo el tribunal en su decisión.

Una empleada de MV-Lehti también recibió una condena suspendida de tres meses.

La corte ordenó a los acusados a pagar una indemnización de USD 155.000 en concepto de daños y perjuicios. La suma será distribuida entre Aro y otras dos víctimas del caso.

Los medios locales alabaron el fallo como una gran victoria contra la incitación al odio en internet, destacando incluso la decisión del juez de exceder las sentencias solicitadas por los fiscales.

Aro se convirtió en blanco de una campaña de ataques por parte de trolls pro-rusos tras reportar, en 2014, la falsa propaganda y desinformación rusa que se estaba difundiendo en Finlandia a través de las redes sociales.

La agresión contra ella se intensificó cuando entrevistó a los trabajadores de una “fábrica de trolls” en San Petersburgo, donde se montó una industria que pagaba a sus empleados para difundir noticias falsas en internet. Aro fue una de la primeras personas en denunciar la existencia de dichas fábricas.

En los cuatro años que sucedieron desde entonces, sus datos personales fueron publicados en línea, su ubicación fue rastreada constantemente y recibió numerosas amenazas de muerte. En una ocasión recibió un mensaje de texto de una persona que se hizo pasar por su padre, pese a que este había fallecido hace varios años.

“Yo esperaba que esto terminara, pero cada vez era peor y peor”, dijo Aro antes del veredicto. “Incluso mis propios amigos empezaron a darle ‘me gusta’ y a comentar estas notas sucias sobre mí, así que me di cuenta de que realmente tenían influencia“.

Además de ser difamada en las redes sociales, varias de las notas sucias sobre Aro eran divulgadas por el sitio MV-Lehti, incluyendo una que la acusaba de ser una drogadicta.

Frente a la adversidad, Aro continuó reportando sobre las fábricas de trolls rusas y sus campañas de desinformación. Por ello, fue galardonada con el Gran Premio de Periodismo de Finlandia en 2016.

 

Fuente: infobae.com