El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, realizará el 25 de octubre la primera visita en siete años de un jefe de Gobierno nipón a China. Según los expertos, existe un especial interés de las partes en cooperación tras la retirada de EEUU del acuerdo de Asociación Transpacífico en el contexto de la guerra comercial.

Las empresas chinas y japonesas están dispuestas a firmar docenas de acuerdos comerciales, informó el diario chino Global Times en vísperas de la visita. Esto ayudará a aliviar la presión de las medidas proteccionistas de EEUU sobre las dos economías más grandes de Asia, señala el periódico.

El medio pronosticó que para reducir la dependencia de la moneda estadounidense, China y Japón también podrían firmar un acuerdo swap de divisas.

En el último año o dos, la importancia estratégica mutua de China y Japón ha aumentado sustancialmente, opina la experta de la Universidad MGIMO Ekaterina Arápova. Para Japón, China adquirió una especial importancia después de la retirada de EEUU del acuerdo de Asociación Transpacífico. China, por su parte, volvió su mirada a Japón después de que EEUU lanzara una guerra comercial.

La analista opina que la visita de Shinzo a Pekín puede dar un fuerte impulso a la pronta conclusión de un acuerdo sobre una zona de libre comercio entre China, Japón y la República de Corea, y también puede llevar a la práctica el desarrollo de un acuerdo de integración sobre una asociación económica regional.

En los últimos años, se ha hecho evidente que la Organización Mundial de Comercio —OMC— prácticamente no cumple sus funciones, señala Arápova. Al mismo tiempo, las cuestiones de regulación del comercio se están pasando gradualmente desde el nivel global al regional. La reunión entre China y Japón puede confirmarlo y dar una señal a EEUU, opina la experta.

Al mismo tiempo, tradicionalmente e históricamente, Japón sigue siendo un socio estratégico de Estados Unidos. Pero ahora está en una situación en la que sus prioridades políticas no reflejan plenamente sus aspiraciones económicas.

“Se ve obligado a mantener un equilibrio entre su deseo de mantener lazos aliados con Washington y establecer nuevos contactos para garantizar tasas más altas de crecimiento económico. Probablemente, Japón se enfrenta cada vez más a una elección entre Estados Unidos y China”.

Según Arápova, EEUU se da cuenta del riesgo de perder su influencia en Japón.

“A largo plazo, todo esto puede llevar a cierto acercamiento político entre China y Japón, que defenderán sus intereses comunes en las organizaciones internacionales, en el marco de la OMC, el FMI —Fondo Monetario Internacional—, el BM —Banco Mundial—”, concluye Ekaterina Arápova.

 

Fuente: sputniknews.com

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