David Mesher

 

Los tabloides británicos ya han sacado a la luz la identidad del pasajero que el viernes protagonizó un episodio racista en un vuelo de Ryanair . La policía inglesa informó ayer que ya habían identificado al agresor y se habían puesto en contacto con él sin aportar más datos. El sensacionalista Daily Mail no sólo ha publicado el nombre del hombre, sino que uno de sus periodistas se ha presentado en su casa de Birmingham para ver si quería disculparse. El individuo optó por cerrar la puerta y responder con un: “vete, no hay nada que decir”.

El que protagonizó el incidente racista de Ryanair se llama David Mesher, tiene 70 años y antes de jubilarse trabajó en los servicios ferroviarios británicos. Aunque él no haya querido hablar, los tabloides ingleses sí que han podido hablar con gente de su entorno. Los vecinos lo describen como un “bicho raro” y un “acosador”, pero a todos les sorprendió ver su lenguaje y actitud con Delsie Gayle, la pasajera negra de origen jamaicano.

Un antiguo compañero de trabajo se ha sorprendido al ver el vídeo que se ha hecho tan viral. No reconoce a David en él: “estaba en la taquilla de la estación de Waterloo y siempre fue muy educado. No era grosero con nadie porque de lo contrario no habría trabajado de cara al público”. Aunque este compañero no duda de que él fuera el del vídeo: “fue un shock verlo usando ese lenguaje tan vil. Debe ser condenado por ello porque fue horrible, eso no es propio del David Mesher con el que yo trabajé”.

En el ya famoso vídeo se podía escuchar como David llamaba a Delsie “bastarda negra”, “fea perra”, “puta vaca” o la amenazaba con empujarla si no se cambiaba de sitio. Todo porque la señora, que sufre artritis, se movió con lentitud a la hora de dejarlo pasar para que accediera a su sitio junto a la ventanilla. Tal espectáculo acabó con una decisión que ha generado mucha polémica: el azafato de Ryanair cambió de sitio a la mujer en lugar de expulsar o reubicar al racista.

Desde la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), que pende el Ministerio de Fomento, han explicado a La Vanguardia que están investigando lo ocurrido. “Ese episodio tuvo lugar con el avión todavía en tierra y con la puerta abierta, pero tenemos que averiguar si el asunto es competencia nuestra y si se puso en peligro la seguridad aérea”, detallan.

Además, desde AESA ven muy precipitado hablar de posibles sanciones por su parte al pasajero racista. Condenan la actitud “deleznable” del hombre y su “bajeza moral”, pero a ellos solos les corresponde sancionar a los pasajeros conflictivos que pongan en peligro la seguridad dentro del avión, con multas que pueden llegar hasta los 5.000 euros.

Tras las críticas a la compañía por su forma de actuar antes de despegar, la aerolínea movió ficha y llevó el caso a las autoridades. “Ryanair informó de lo sucedido a la policía de Essex y nuestro equipo de atención al cliente contactó con la familia Gayle el 21 de octubre. Ahora que este asunto está en manos de la policía, no podemos hacer más comentarios al respecto”, se limitan a comentar a este diario.

Esta disculpa privada de la compañía no parece ser suficiente para la hija de Delsie Gayle, que también iba en el avión. En varias entrevistas televisivas exige una petición de perdón pública porque su madre todavía está en shock y le cuesta dormir y comer.

Por su parte, Ada Colau ya ha anunciado que el ayuntamiento de Barcelona se va a presentar como acusación por la “intolerable agresión verbal racista” porque el vuelo partía de la capital catalana. El consistorio no quiere que el hombre quede impune por su acción y, además, pretende que cambien los protocolos en casos así para que se expulse o reubique al causante del problema.

 

Fuente: lavanguardia.com

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