Los sospechosos de la muerte del periodista crítico Jamal Khashoggi planificaron su asesinato en Turquía con premeditación, señaló este jueves la fiscalía general de Arabia Saudita, en un nuevo cambio de la versión oficial sobre este caso que ha afectado fuertemente la imagen del reino y sus relaciones exteriores.

El comunicado de la fiscalía, que se remite a informaciones recibidas de las autoridades policiales turcas, contradice la versión oficial anterior según la cual Khashoggi había muerto en el consulado saudita en Estambul “por error” en el transcurso de una pelea a golpes.

Desde Turquía existe “información que indica que los sospechosos del caso Khashoggi se embarcaron en la acción de forma premeditada”, agrega la declaración del fiscal general, Saud al-Mojeb, citada por la agencia de noticias saudita SPA.

La versión oficial de Riad era cuestionada por varios países, entre ellos Turquía, cuyo presidente, Recep Tayyip Erdogan, calificó la muerte del Khashoggi como un “brutal asesinato premeditado”.

El periodista de 59 años, columnista entre otros medios de The Washington Post y crítico con el gobierno de Riad, fue visto con vida por última vez el 2 de octubre cuando entró en el consulado saudita de Estambul para buscar unos documentos para poder casarse con su novia turca.

Arabia Saudita negó la muerte del periodista y afirmó que había salido con vida de la sede diplomática, hasta que finalmente, el 20 de octubre, 18 días después de la desaparición de Khashoggi, se vio obligada a admitir, en medio de una gran presión internacional, que murió en el consulado en “una pelea a golpes”. Además detuvo por el caso a 18 funcionarios sauditas, entre ellos algunos muy cercanos al príncipe heredero Mohamed bin Salman.

Varios indicios apuntan a que están involucradas en la muerte personas cercanas al príncipe heredero, algo que Arabia Saudita niega. Un miembro del séquito que acompaña al príncipe Mohammed bin Salman en sus viajes al extranjero fue visto en el consulado antes de la muerte del escritor.

El miércoles, el príncipe de 33 años y hombre fuerte del país condenó el “incidente odioso” y dijo que no tenía justificación.

The Washington Post publicó este jueves que el gobierno de Turquía hizo escuchar a la directora de la CIA estadounidense, Gina Haspel, unas grabaciones que supuestamente prueban el asesinato.

En el artículo, que cita fuentes no identificadas, se afirma que “una persona que conoce la cinta dijo que es convincente y podría aumentar la presión sobre Estados Unidos para que pida cuentas a Arabia Saudita por la muerte de Khashoggi”.

Haspel llegó a Turquía el martes, después de que se multiplicaran las dudas sobre la versión saudita respecto de la inocencia de la casa real. Turquía mantiene hasta ahora bajo máximo secreto las grabaciones.

Durante semanas funcionarios del gobierno turco han estado filtrando a la prensa de forma anónima detalles sobre las grabaciones. De acuerdo con su versión, Khashoggi fue torturado, asesinado y su cuerpo fue desmembrado por un comando saudí de 15 personas que viajó para ello a Turquía.

Ankara no ha hecho públicas estas grabaciones ni aclarado cómo se realizaron, por lo que hay fuertes sospechas de que las autoridades turcas tenían micrófonos en el consulado, algo ilegal.

Investigan un pozo en el consulado

En tanto, investigadores turcos se centraban este jueves en un pozo ubicado en el jardín del consultado para tratar de localizar el cuerpo del periodista, que sigue desaparecido.

La prensa turca publicó reportes contradictorios sobre si los investigadores habían registrado ya en pozo. El caso tiene implicaciones geopolíticas tanto por la rivalidad entre Riad y Ankara en Oriente Medio como por la alianza que mantiene Estados Unidos con ambas naciones.

Según el diario progubernamental turco Yeni Safak, los investigadores vaciaron el pozo y están a la espera de los resultados de un análisis del agua para determinar si se arrojaron restos humanos dentro.

Pero Sabah, otro periódico progubernamental, afirmó que Arabia Saudita aún tendría que autorizar el cateo de las autoridades turcas.

También el jueves, el poderoso heredero al trono saudita asistió a la primera reunión de un comité creado para reestructurar los servicios de inteligencia del reino luego de la muerte del periodista, dijo la agencia de noticias estatal Saudi Press.

 

Fuente: agencias

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