Arqueólogos de la Universidad Ain Shams –de El Cairo, Egipto– descubieron, en las ruinas del barrio árabe de Matariya los cimientos de una cámara ceremonial del faraón Ramsés II. Durante su reinado, la zona correspondía a la ciudad de Heliópolis, una de las capitales del antiguo país.

El hallazgo se produjo durante unas obras de perforación efectuadas en marzo de 2018, detalla un comunicado difundido por el Consejo Supremo de Antigüedades egipcio este jueves. Desde entonces se ha podido detectar allí un conjunto de puertas, paredes e instalaciones que incluyen un recinto y que lo rodean.

El investigador a cargo de la expedición, el profesor Mamduh al Damati, aseguró sentirse impresionado por la singularidad del salón real, que no tiene otro igual que se remonte al período histórico del Nuevo Imperio de Egipto. A juicio de Al Damati, la cámara era utilizada para celebraciones reales, posiblemente no solo durante el reino de Ramsés II sino también de varios de sus sucesores.

Los arqueólogos encontraron en el recinto un cartucho del rey Ramsés III (al que separan de Ramsés II aproximadamente tres décadas o seis reinos). Se remontaría por tanto a las dinastías XIX y XX, que gobernaron Egipto en los siglos XIII-XII antes de la era común.

Entre otros hallazgos de importancia destaca un gran recipiente de cerámica en su ubicación original. En opinión de los expertos, este recipiente podía servir para abastecer el cercano templo de Ra con trigo una vez terminada la época de Ramsés.

En las imágenes distribuidas por el Consejo Supremo se aprecia la parte elevada de la cámara con un supuesto asiento real. Están bien conservados los cuatro peldaños que separan la estructura del suelo.

El anuncio del hallazgo arqueológico se produce días después del inusual espectáculo que las autoridades organizaron para las delegaciones internacionales con motivo del 50.º aniversario del traslado pieza por pieza del templo de Ramsés II en Abu Simbel. El 22 de octubre del 2018 los rayos del sol iluminaron la escultura del faraón más longevo de Egipto en el interior del templo tal y como sucedía dos veces al año hace más de tres milenios, en la vida del rey y los siglos posteriores a su muerte.

 

Fuente: rt.com

Anuncios