La guerra comercial entre China y EEUU, y los incrementados costos de los créditos pueden empujar a la región asiática a una nueva crisis financiera peor que la de 1997, considera el presidente del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, Jin Lijun.

Sputnik entrevistó a varios expertos que analizaron las posibilidades de tal desenlace.

Los actuales problemas de China

Octubre ha sido el peor mes de los últimos años para las bolsas asiáticas. El índice bursátil CSI 300 se desplomó un 6%.

El porcentaje de la deuda de los hogares en China, especialmente la de las familias con ingresos bajos y medios, se ha triplicado en los últimos 10 años. Los préstamos de consumo ya alcanzaron el monto total de 2,16 billones de dólares.

En año pasado la deuda corporativa de China batió récord tras alcanzar el 166% del PIB. Este porcentaje es el triple que el de Alemania y el doble que el de EEUU.

Al tomar en consideración todos estos problemas y la escalada de tensión entre China y EEUU el profesor Lee Wang Hwi de la Universidad Ajou considera que la posibilidad de que Asia enfrente en el futuro una nueva crisis financiera es bastante alta.

La reacción en cadena

No obstante, Lee Wang Hwi subrayó que China estará mejor posicionada frente a la posible crisis financiera. Se cree que la situación en China será menos seria de la que habrá en otros países. Esta ventaja se debe a que el mercado chino es “muy grande y los capitales que fluyen hacia él se controlan muy bien”.

Al contrario, otras economías de la región que son extremadamente dependientes de China “podrían recibir un duro golpe, hasta sufrir una crisis financiera parecida a la que se produjo en 1997”, advirtió el experto al agregar que en primer lugar se refiere a las economías de Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong y las de otras regiones.

El profesor de la Universidad de Hull (Reino Unido) Christopher Bovis considera que la escala de la economía y del comercio de China y su papel en la cadena mundial de suministros incrementan la posibilidad de una crisis global.

“China enfrentará fácilmente una guerra en toda regla con EEUU porque tiene fondos bastante potentes, también dispone de su propia moneda que utilizará para participar en el sistema monetario internacional y así evitará los efectos negativos de la guerra comercial e imposición de aranceles”, recalcó.

Lo mismo no podrá decirse sobre otras economías de la región. Según Bovis, las economías emergentes no tienen tantas posibilidades. A pesar de que el gigante asiático tiene una deuda bastante grande, también dispone de una gran liquidez y podrá “luchar e incluso ganar” en el actual enfrentamiento con EEUU.

No hay nada de qué preocuparse

Si el precio de mercado de una empresa disminuye hasta cierto nivel cualquier acreedor antes de darle otro préstamo requerirá fondos adicionales que servirían de garantía extra.

Claro está que si esta empresa tiene una brecha de liquidez no podrá satisfacer esta exigencia. En este caso el acreedor empieza a vender valores de la empresa y así monetiza su deuda. Si estas actividades aumentan, el mercado financiero corre riesgo de caer en picada provocando una crisis.

Precisamente esta es la razón por la que muchos expertos están preocupándose acerca del bienestar del mercado financiero de China. No obstante, experto de la Universidad de Finanza y Economía Shanxi, Li Kai, opina que el país asiático no permitirá que esto suceda. Por eso, según él, no hay nada de qué preocuparse.

Según Kai, China, como líder del desarrollo económico de Asia, enfrenta algunas dificultades tras el desencadenamiento de una guerra comercial con EEUU relacionadas con la bolsa y el tipo de cambio. No obstante, el Banco Central del país asiático ya ha tomado las medidas necesarias para estabilizar la situación.

Las ‘armas’ en disposición de China

Las autoridades chinas entienden muy bien el riesgo que sus problemas económicos pueden provocar en el futuro. Esta es la razón por la que el Gobierno chino aplicó medidas firmes para limitar la cantidad de préstamos en el mercado.

Pekín empezó con las operaciones bancarias realizadas en la sombra. A partir de este momento recibir préstamos en China es más difícil para las empresas que ahora tienen que afianzar más sus acciones. La comunidad de negocios de China respondió positivamente a esta medida por lo que  actualmente el 11% de la capitalización del mercado está afianzada.

Además, Li Kai destacó que hoy en día el país asiático sigue estimulando el consumo al recortar impuestos y relajar su política monetaria. Según el experto, las capacidades del Gobierno chino para controlar y regular su economía “son muy fuertes”.

“Tiene un enfoque sistemático para poder luchar contra la recesión. Por eso la situación económica es relativamente optimista”, recalcó.

Por si fuera poco las entidades reguladoras también aplican medidas necesarias para hacer que el entorno en la bolsa sea más confortable.

Por ejemplo, el Banco Central prometió apoyar a las empresas privadas para que puedan obtener la financiación necesaria. En particular, incrementó la cuota de refinanciación hasta 150.000 millones de yuanes para los negocios pequeños.

A pesar de tener distintos puntos de vista acerca de la situación económica en la región de Asia, todos los expertos coinciden en que la actual situación difiere de los escenarios que propiciaron otras crisis financieras en el pasado. La nueva crisis involucrará no solo ciertos factores económicos, sino también políticos.

 

Fuente: sputniknews.com

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