“No serás bienvenido”.

El mensaje es claro pero a Trump parece no importarle.

Los líderes de un grupo judío con sede en Pittsburgh, la ciudad en la que se produjo un tiroteo en una sinagoga el pasado sábado en el que murieron 11 personas, escribieron una carta abierta al presidente de Estados Unidos advirtiéndole que no será bienvenido en la ciudad a menos de que denuncie claramente el “nacionalismo blanco” y “pare” de atacar a las minorías.

Más de 70.000 personas firmaron la carta desde que fue publicada en internet. Hasta el alcalde aconsejó al mandatario que evitara ir a la localidad.

No obstante, Trump sigue adelante con sus planes y visita este martes Pittsburgh con su mujer, Melania.

El tiroteo ocurrido el sábado en la sinagoga El árbol de la vida es considerado el peor ataque contra los judíos en la historia reciente de EE.UU.

Robert Bowers, de 46 años, entró en el templo al grito de “Todos los judíos deben morir” y disparó a los miembros de las tres congregaciones que estaban celebrando el sabbat, el día sagrado en la semana judía.

El presidente describió el ataque como un “acto perverso de asesinato en masa” y posteriormente sugirió que la sinagoga debería haber tenido un guardia armado.

El suceso acrecentó el clima de polarización política y social que atraviesa el país a menos de una semana de las elecciones de mitad de período, y se produjo la misma semana en la que se enviaron varios “paquetes bomba” a destacados políticos demócratas, actores y medios de comunicación.

“Resultado de su influencia”

La carta abierta dirigida al presidente estadounidense fue publicada y difundida el domingo y está escrita por varios miembros de la rama de Pittsburgh de Bend the Arc, una organización nacional de judíos que se oponen a lo que describen como “la agenda inmoral del gobierno de Trump y el Partido Republicano”.

“En los últimos tres años, sus palabras y sus políticas han envalentonado un creciente movimiento nacionalista blanco. Usted mismo llamó al asesino el mal, pero la violencia de ayer (por el sábado) es resultado directo de su influencia”, comienza la misiva.

“Nuestra comunidad judía no es el único grupo al que ha atacado. También ha minado de forma deliberada la seguridad de las personas de color, musulmanes, personas LGBTQ y ciudadanos con discapacidades. La masacre de ayer (por el sábado) no es el primer acto de terror que ha incitado contra un grupo minoritario en nuestro país”.

Bajo este clima, los miembros de Bend the Arcaseguran al presidente que no será bienvenido en Pittsburgh mientras no cambie su actitud, de la siguiente manera:

  • “Mientras no denuncie completamente el nacionalismo blanco”
  • “Hasta que deje de atacar y poner en peligro a las minorías”
  • “Hasta que no detenga su agresión a los inmigrantes y los refugiados”

“Pese a que no podemos hablar por todos los ciudadanos de Pittsburg, ni incluso por todos los judíos, sabemos que hablamos por un grupo diverso y unificado cuando decimos: presidente Trump no será bienvenido en Pittsburgh hasta que se comprometa a (llevar a cabo) políticas democráticas y compasivas, que reconozcan la dignidad de todos nosotros”.

El gobierno de Trump rechazó cualquier responsabilidad sobre el ataque.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, consideró que es “indignante” sugerir una relación entre el Ejecutivo y un ataque antisemita.

Entierros

El alcalde de Pittsburgh, Bill Peduto, también mostró su oposición a la visita del mandatario y le aconsejó evitar acudir a la ciudad “mientras estemos enterrando a los muertos“.

Y es que la visita del presidente coincide con el inicio de los entierros de los asesinados el sábado.

Peduto, del Partido Demócrata, consideró que Trump debería esperar hasta que todos los funerales se celebren, añadiendo que la visita y las medidas de seguridad adicionales por ésta podrían distraer la atención de la “prioridad” que es la despedida a las víctimas.

Los hermanos David y Cecil Rosenthal, de 54 y 59 años, serán algunas de las primeras víctimasque serán enterradas el martes por la mañana, hora local. Ambos hermanos fueron las víctimas más jóvenes del tiroteo.

Jerry Rabinowitz, de 66, también será enterrado este martes. Rabinowitz era una médico conocido especialmente por su trabajo con hombres gay que vivían con VIH.

El sábado, el médico pudo escapar de la sinagoga, pero decidió volver a entrar para ayudar a otros, según informó el medio local WTAE News.

Pese a la carta contra Trump, no todos los líderes judíos rechazan la visita del presidente.

El rabino Jeffrey Myers, que dirigía el servicio cuando se produjo el tiroteo en la sinagoga, mostró otra visión.

“Soy un ciudadano. Él es mi presidente. Por supuesto que es bienvenido”, señaló a la cadena CNN.

 

Fuente: bbc.com

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