Cuando la campaña de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos entra en la recta final, el resultado de muchas carreras aún es incierto, pero la mayoría de las encuestas proyectan que los demócratas tomarán el control de la Cámara de Representantes.

La plataforma de pronóstico político FiveThirtyEight, que promedia las estimaciones de las principales consultoras, le asigna a nivel nacional una intención de voto del 50,3% al Partido Demócrata, contra un 41,8% del Partido Republicano.

De todos modos, las encuestas nacionales pueden ser engañosas, ya que las elecciones para la Cámara de Representantes, que se realizarán el próximo martes 6 de noviembre, se disputan en 435 distritos diferentes, uno por cada banca que se pone en juego. Así que hay que ver qué dicen los sondeos en cada una de esas circunscripciones para anticipar correctamente quién puede quedarse con la mayoría.

Para pronosticar el resultado, FiveThirtyEight considera encuestas nacionales y locales, y además combina esos datos con diversos indicadores, como la cantidad de fondos de campaña recaudados, elecciones anteriores y tendencias históricas. El pronóstico le augura a los demócratas una probabilidad de 5 en 6, o de 84,5%, de obtener el control de la cámara baja del Congreso.

Sin embargo, sólo le asigna una probabilidad de 1 en 7, o de 15%, de ganar el Senado. La razón es que se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes, pero sólo un tercio de las bancas del Senado.

Actualmente, los republicanos controlan con un escaso margen de 51-49 la cámara alta, pero los demócratas enfrentan una ecuación extremadamente difícil: deben ganar 26 de los 35 escaños en juego, incluidos varios en estados que votaron por el republicano Donald Trump en 2016.

En los últimos días, el Presidente subió el tono de su retórica y entró con furia en la campaña para mantener la mayoría republicana en las dos cámaras del Congreso.

A medida que se acerca el día de las elecciones y con la participación como un factor importante, Trump ha intentado animar a los republicanos a acudir a las urnas y reavivar el entusiasmo de su candidatura presidencial de 2016.

“No estoy en la papeleta, pero estoy en la papeleta porque esto también es un referendo sobre mí”, dijo en un mitín en Mississippi. “Hagan como si estuviera”.

Los estadounidenses votarán también por los gobernadores de 39 de los 50 estados.También allí hay primacía republicana: controlan 33, contra 16 del Partido Demócrata.

 

Con información de AFP

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