Con una alta participación, este territorio de ultramar de Francia optó por permanecer en el país galo, tras una votación que culmina un acuerdo de hace 20 años.

Los habitantes de Nueva Caledonia salieron en masa para votar en un histórico referendo sobre su autodeterminación. Con una participación del 80,63%, la población decidió permanecer como un territorio de ultramar francés con el 56,4% de los votos a favor y 43,6% en contra, según datos del Alto Comisionado de la República de Francia en Nueva Caledonia. Esta participación supera con creces a la del 58% que se registró en los últimos comicios provinciales de 2014.

El presidente galo Emmanuel Macron dijo sentirse “orgulloso” por el resultado. Aunque el mandatario decidió mantener una política neutra, había expresado que “Francia sería menos bella sin Nueva Caledonia”.

El Gobierno de París, a 18.000 kilómetros de distancia, seguía de con atención esta votación y enviaron 250 delegados. Todo el proceso culmina un acuerdo de 1998 en el marco de la descolonización gala.

Desde que Djibouti decidió separarse en 1977, este es el primer referendo de autodeterminación que se celebra en terreno francés.

El pasado colonial de Francia y Nueva Caledonia

Fue en 1853 con el emperador Napoleón III que Francia tomó control de Nueva Caledonia y durante décadas se usó como una prisión colonial. Después de la Segunda Guerra Mundial se convirtió en un territorio de ultramar y se otorgó la ciudadanía francesa a los canacos.

Estos últimos son el pueblo autóctono, que representan menos del 40% del total de la población. Conviven con los descendientes de los antiguos colonos europeos.

 

Las tensiones entre ambas partes empañaron de violencia los años 80, dejando 25 muertos en mayo de 1988 tras una toma de rehenes en la isla de Uvea. 19 eran de los fallecidos eran indígenas independentistas.

En 1998 se pudo llegar a un acuerdo para celebrar el referendo de este domingo y a pesar de la derrota del independentismo, el texto permite acudir a las urnas en otras dos ocasiones hasta 2022, para decidir su independencia.

Un territorio lejano pero estratégico para Francia

A 1.500 kilómetros de Australia, Nueva Caledonia juega un papel crucial para París en una zona en donde China ha ido expandiendo su presencia. Además, el archipiélago cuenta con un 25% de las reservas mundiales de níquel, un mineral muy usado en la industria de la alta tecnología.

El turismo es otro de los pilares de este conjunto de islas que también reciben una importante cuantía de ayuda por parte de Francia. Cada año Nueva Caledonia recibe 1.500 millones de dólares del Ejecutivo central en subsidios.

 

Fuente: france24.com

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